Vean el gráfico adjunto que ayer nos paramos en una ligera directriz alcista, cerramos por encima de la media de 200 sesiones y además estamos intentando un cambio de dirección bastante importante. A priori, mirando las papeletas que tenemos encima de la mesa en la economía europea, el cambio de dirección parece obvio, pero no es así.


Recuerden que se esperan más datos de los programas estrella de Donald Trump y eso puede ser positivo para el dólar, por lo que una rotura de dirección de estas características con esa espada de Damocles encima en una aparición incierta, puede darnos un susto y cambiarnos de golpe la perspectiva de este cambio de dirección en este par.

Vean que también nos estamos acercando a la sobrecompra, algo que suele ser un as en la manga cuando hay que cortar rallies alcistas.