¿Se acuerdan del terremoto generado por el Banco Central de Suiza cuando quitó el tope a la cotización de su moneda contra el euro?

Pues bien, acuérdense de que hay países con muchísimos problemas ya que cerca de medio millón de polacos tienen hipotecas denominadas en francos suizos y parece ser que el gobierno del país está a punto de finalizar un plan para intentar minimizar el impacto del cambio de divisa porque puede representar una reducción de la renta disponible de los ciudadanos con hipotecas en esa moneda cercana al 4%.

La ventaja que tienen los ciudadanos es que hay elecciones dentro de poco, así que el gobierno está especialmente interesado en solucionar el problema. Dentro de las soluciones podría haber una rebaja de los tipos de interés que ya veremos cómo se traduce eso en la longitud del préstamo y también se ha descartado una conversión forzada a moneda nacional de dicha deuda.