Fitch está teniendo buenas palabras para los bancos griegos ya que piensa que pueden consolidarse todavía más al mismo tiempo que solucionan su falta de capital.

Dicen que no es probable que haya un rescate de los bancos utilizando el dinero de los depositantes, al estilo de Chipre, ya que la situación de los bancos es manejable incluso en el escenario más adverso que maneja el Banco Central de Grecia.