Hoy hemos conocido la balanza comercial y tanto las exportaciones como importaciones quedan mejores de lo esperado pero ofrecen poca alegría porque siguen teniendo variaciones negativas.

Vean, por ejemplo, las importaciones. El pico lo tuvieron en 2014 y desde ese momento no paran de bajar, así que el indicador de economía interior tiene problemas, pero claro, con una política de debilidad del Yen, esto es más que comprensible porque  comprar cosas fuera se hace más caro. Aun así, son puntos a favor de que en algún momento el BoJ va a tener que mover ficha, la cuestión es cuándo: