Y los bonos están reaccionando bastante mal a sus comentarios. 

Ha dicho que el BCE podría subir sus tasas de depósitos antes de tocar sus tasas principales. Y todo ello sin esperar a que terminara el fin de la QE. 

Traducción los alemanes, austríacos y seguramente holandeses y finlandeses, como poco, están presionando a Draghi, para que empiece a subir cosas, y a mostrar que el tapering está a la vuelta de la esquina. 

En estas circunstancias los bonos son más peligrosos que girar en una rotonda en Bombay.