El jefe de los negociadores de Europa con Reino Unido ha delineado las condiciones necesarias para poder alcanzar un acuerdo con ellos.
 
Los 27 estados de la Unión Europea necesitan mostrar unidad, algo que es clave para poder alcanzar un acuerdo y además colocar los problemas en el orden adecuado. Primero, según su opinión, el divorcio con Reino Unido es lo que va primero, y después las futuras relaciones.

Considera que alcanzar un acuerdo sobre una retirada ordenada de Reino Unido sería un prerrequisito para una futura buena relación. Las negociaciones deberían comenzar por quitar la actual incertidumbre que rodea los derechos de los ciudadanos europeos en Reino Unido y de los británicos dentro de la Unión Europea.

Los derechos de los ciudadanos será la absoluta prioridad desde el comienzo de las negociaciones y llevará varios meses alcanzar un acuerdo.

Los problemas de los acuerdos legales y compromisos presupuestarios llevados a cabo por toda la Unión Europea y los desafíos de las nuevas fronteras deben ser tratados en primera instancia. Dice que está particularmente preocupado sobre la labor de limpiar incertidumbres acerca de la frontera británica e irlandesa.

Gran Bretaña debe pagar lo que se comprometió pero ni un euro más. Alcanzar un acuerdo con Reino Unido también requerirá que las negociaciones que se lleven de una manera transparente. Dada la intención de Reino Unido de abandonar el mercado único y la unión de fronteras, una nueva asociación con Reino Unido nunca generará los mismos beneficios que ser un miembro de la Unión Europea. Subraya que no puede Reino Unido participar en el mercado único escogiendo sólo lo que le beneficia, es decir, no es una relación “a la carta”. El acceso al mercado y la operativa seguirán, pero necesitan que sean en un campo de juego nivelado.

La Unión Europea no contempla un escenario de ausencia de acuerdo sobre la futura relación de la Unión Europea con Reino Unido.