Los diferentes tiempos de aplicación de los QE crearon comportamientos diferentes en los mercados, aunque la marea arrastró a todos por igual. Sólo cuando se comparan entre sí vemos la realidad.

Desde abril de 2015 tanto el NYSE como el Stoxx 600 se metieron dentro de una lateralidad que ha sido rota muy recientemente no en términos de cotizaciones pero sí de fuerza relativa entre ambos. Vean cómo este indicador favoreció a Wall Street cuando el BCE soltó la primera decepción. EEUU empezó a aguantar de la mano de las petroleras y la estabilización de los precios del crudo pero Europa todavía perforó los mínimos del año.

De momento estamos empate porque estamos algo estables en la parte baja del rango lateral, pero las reuniones de este mes puede decantar la balanza a cualquier lado, por lo que debemos estar atentos:

 
stoxx600