Los mercados europeos en estos momentos se mantienen dentro de una cierta indecisión porque seguimos teniendo resultados empresariales y porque estamos en una cierta zona de transición entre los bancos centrales de Europa y los de fuera de ella, en concreto la Reserva Federal que le tocará el turno a la semana que viene junto con el Banco de Japón.
 
De momento el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo no han tocado absolutamente nada, por lo que hay más incertidumbre si cabe acerca de lo que tengan que hacer tanto los americanos como los japoneses.
 
Muchos piensan que no han hecho absolutamente nada porque guardan las armas para cuando haya realmente muestras fehacientes de que la salida de Reino Unido de la Unión Europea está generando perjuicio. Lo cierto es que todo el mundo está mirando a los bancos centrales y solamente el hecho de que ellos estén guardando la munición gorda para momentos realmente peligrosos, es un cierto alivio para los inversores que ven que esa música que tanto ha gustado durante cierto tiempo, puede seguir durante un poco de tiempo más, lo que evita desplomes gordos en estos momentos por la incertidumbre que genera esa salida de Reino Unido de la Unión Europea y que ha generado que el Fondo Monetario Internacional haya rebajado un poco las previsiones de crecimiento.
 
Sin embargo, hoy ya hemos visto que Reino Unido tiene muestras de esa incertidumbre, ya que hemos conocido los PMI preliminares del mes de julio en donde la zona euro no se ha visto demasiado perjudicada, aunque hay algunos indicadores, sobre todo en Francia, que se mantienen en la contracción, pero los que más han llamado la atención son los de Reino Unido por que tanto las manufacturas como los servicios se han metido directamente y sin contemplaciones en la contracción desde una cómoda expansión.
 
Lo anterior ha generado más debilidad a la moneda británica precisamente porque si los directores de compra cortan sus compras, lo que hacen es no favorecer el crecimiento, así que la moneda no puede verse favorecida. En estos momentos en el cruce con el euro (EURGBP) está subiendo 0,76% y contra el dólar (GBPUSD) está cayendo -0,73%, por lo que es un movimiento consecuente con ver, o bien problemas en la economía de Reino Unido o un Banco de Inglaterra que al final se va a ver obligado a tomar cartas en el asunto.
 
Si miramos dentro del mercado, tenemos que la mayoría de los súper sectores de Europa están en negativo pero los resultados empresariales son los que nos están dando los matices entre unos y otros.
 
Por un lado tenemos al súper sector de telecomunicaciones que está subiendo 1,87% tras Vodafone dar resultados que en vez de estar el libras están en euros, lo que ha dado un cierto toque de atención a todo el mundo de que tienen mucha vocación europea y ya veremos a qué puede llevar eso una vez se produzca la rotura entre la Unión Europea y Reino Unido. Ahora mismo el valor está subiendo cerca del 4,5% y el resto de telecomunicaciones le está siguiendo con incrementos por debajo del 2,3%.
 
Los bancos son otros de los protagonistas, no tanto por el movimiento del súper sector, que ahora mismo está bajando muy ligeramente -0,04%, sino porque los resultados empresariales de algunos bancos de la banca mediana española no están gustando nada en absoluto y ayudan a que la banca italiana también esté en negativo. En concreto es el banco Sabadell que está descendiendo -6,7% tras presentar unos resultados con un incremento fuerte de las provisiones contra créditos malos, algo que es una verdadera lacra para el sector más mediano de los bancos de nuestro país pero que encima levanta sospechas cuando se supone que estamos en recuperación económica. Evidentemente, muchos están viendo que el follón político que tiene nuestro país en algún momento tendrá repercusiones de algún tipo y se empieza a especular con que los bancos empiecen a cubrirse las espaldas por un deterioro en ese sentido que tiene como origen la falta de certidumbre tanto regulatoria como política. De hecho, Bankia ha dicho que retrasa sus planes un año precisamente por esa falta de claridad en los reguladores.
 
En términos generales, seguimos dando vueltas en Europa a las zonas de resistencias que nos han parado durante muchos días y aunque piquemos de vez en cuando por encima de la media de 200 sesiones en el futuro del índice alemán y también por encima de los 10.000 puntos, seguimos en un cierto punto de espera donde nos falta empuje suficiente porque la semana que viene tenemos reunión de la Reserva Federal y el Banco de Japón y no se sabe qué puede pasar.