Las ganancias recientes en el mercado europeo vinieron por esas palabras de Donald Trump y algunos resultados empresariales que nos hicieron volver a activar otra vez la correlación que partió en Estados Unidos acerca de los beneficios para el mercado de esas esperadas rebajas fiscales.
 
Sin embargo, el mercado no ha tardado en dar un paso atrás, justo cuando el futuro del índice alemán ha llegado a una zona de resistencias que sólo se rompió cuando Donald Trump empezó a firmar algunas promesas electorales.
La cuestión es que Europa sigue teniendo un interrogante muy amplio encima de su cabeza en forma de riesgos políticos. La última en añadirse, al riesgo que producen las elecciones tanto francesas y las posibles italianas, es que la tranquilidad con la que se está tomando el Fondo Monetario Internacional y los socios europeos la revisión del programa de Grecia, parece que podría llevar al país heleno a unas elecciones anticipadas. Un portavoz de economía de Alemania ya ha dicho que todo son especulaciones y que lo único en lo que están centrados es en sacar el programa hacia adelante.

Si miramos al mercado por dentro, tenemos que el súper sector de recursos básicos es el mejor del día con un incremento del 1,58%, pero bastante lejos de los máximos de la sesión, animados por esos posibles apoyos fiscales en Estados Unidos y también unos datos de balanza comercial de China mejores de lo esperado tanto en exportaciones como importaciones, por lo que hay señal positiva tanto de la economía externa como de la interna.

Sin embargo, el súper sector bancario es el peor de la sesión con unos descensos que llevan camino del 0,9% tras ver que Commerzbank sigue en negativo tras sus resultados y Societe Generale está recogiendo beneficios tras los buenos que presentó hace bien poco. Por lo demás, no hay soluciones a la vista para el sector bancario, los problemas del mercado hipotecario en España siguen hacia delante y tampoco ha gustado los comentarios del BCE diciendo que hay que acostumbrarse a que en épocas como la actual, los tipos tengan que estar muy bajos, así que no ha gustado al sector bancario por pensar que los márgenes no van a poder subir tanto como ellos pensaban dentro de una escalada de tipos de interés en la que está metida Estados Unidos, aunque ya ha habido una persona de la Reserva Federal en donde solo espera para 2017 una subida de tipos de interés, muy por debajo de las tres que espera oficialmente.