La sesión ha comenzado de una manera un poco fácil, ya que los movimientos técnicos que tuvimos en la sesión de ayer se han visto favorecidos por una tanda de resultados empresariales positivos en Europa entre los que se incluye la alemana Bayer y la británica BP, sin dejar de lado la francesa Orange.
 
Lo anterior nos ha subido mucho el ánimo apoyados en que Wall Street se contiene, pero enseguida han empezado a entrar en escena otros factores como por ejemplo la sobrecompra en el corto plazo que ha cortado el movimiento alcista de las bolsas europeas, o la fortaleza del euro exportada por la debilidad del dólar contra el yen.
 
Cada vez que se refuerza el euro es negativo para las exportaciones europeas, por lo que si hay un movimiento alcista, este factor actúa de freno.
 
Lo más importante que tenemos encima de la mesa es que si a finales de la semana pasada estábamos pendientes de lo que tenía que decir el Banco Central Europeo, en esta volvemos a tener otros bancos centrales encima de la mesa, en donde el más importante es el FOMC de Estados Unidos. Con semejante papelón encima de la mesa, es difícil ver que el mercado se ponga a superar niveles realmente relevantes sin tener encima de la mesa lo que tengan que decir.
 
Por otro lado, hay dos cosas que también han aumentado algo la preocupación:
 
La primera de ellas es la decisión de la bolsa de materias primas de China de aumentar los costes de transacción que los futuros sobre algunos metales, en donde se incluyen las materias primas necesarias para crear el acero, segmento que ha estado muy de moda en las últimas semanas por una pauta estacional en la producción del mismo en China que ha llegado a disparar el mineral de hierro muchísimo, como hemos visto en días anteriores, y que ha catapultado los precios del sector de recursos básicos. Sin embargo, hace no demasiado, Australia era el primero en poner aranceles a las importaciones de acero que vienen de China porque tienen un precio muy por debajo del mercado y que hace imposible que sobrevivan las industrias locales, así que debemos tener mucho cuidado por si hay un aumento de volatilidad en dichas materias primas que acabe dañando al sector.
 
La segunda de ellas son las cifras de aprobación de hipotecas de Reino Unido en donde se ha estado experimentando un aumento de las concesiones tras en noviembre haberse anunciado que habría un impuesto a aquellos inversores que vayan a comprar una casa pero para alquilar, no para vivir en ella, así que todo el mundo ha acelerado dichas compras antes de que ese impuesto se ponga encima de la mesa. Pues bien, el número de hipotecas concedidas ha bajado a las 45.100 desde las 45.600 anteriores y es peor de lo esperado que era un mayor incremento a 46.000. El mercado se ha tomado a mal este dato porque se está tomando como prueba de que ya hay una cierta desaceleración y que ya no quedan tantos compradores en el mercado apresurándose a que no les pille ese impuesto nuevo.
 
De todas formas, los resultados empresariales mandan, y el retroceso que hemos tenido desde la zona de máximos del día en sobrecompra, hay que estar atentos por si aparece alguna muestra de interés comprador un poco más bajo y aprovecha los precios más bajos, aunque la cautela debe seguir porque tenemos otra buena andanada de resultados empresariales en Estados Unidos tanto antes de la apertura como después de ella en donde se incluyen Apple, Twitter, Eli Lilly o P&G.