De momento parece que tanto el mercado como los operadores se están dejando llevar por la corriente, pero es poco tranquilizador cuando empiezan a aparecer por todas partes esa especie de hoja de ruta que todos nos hacemos para intentar adivinar cuáles son las piedras que tenemos en el camino de los próximos meses. La lista es bastante extensa, ya que desaparece la incertidumbre de las elecciones presidenciales francesas, pero nos acercamos a otras más o menos igual de importantes.


Por un lado tenemos lo que se llama la tercera vuelta, intentar ver si el nuevo presidente de la República Francesa consigue reunir a un gobierno que tenga apoyo suficiente para poder desarrollar todas sus políticas, algo que no va a ser fácil. Además, nos acercamos a las elecciones anticipadas en Reino Unido, Alemania también está afectada por comicios, y lo más importante de todo, tendrá lugar en el mes de junio donde tendremos las reuniones de los bancos centrales en donde se espera que pase algo verdaderamente importante.

Hoy hemos conocido la producción industrial de Alemania del mes de marzo en donde hemos tenido un pequeño paso atrás, pero no tan importante como se esperaba y eso mantiene la idea de que el producto interior bruto del primer trimestre puede ser bueno. Esto enfatiza la idea de una economía que poco a poco gana tracción en la zona euro y eso abre la mano a que el BCE pueda cambiar de tono en su reunión del mes de junio.

Además, hay que tener en cuenta que la Reserva Federal tiene también reunión el mes que viene y los futuros sobre fondos federales descuentan al 88% que tendremos una nueva subida de tipos de interés. Recordemos que desde el viernes varios miembros de la FED están hablando y algún comentario se ha escapado diciendo que no se debe perder el ritmo de la economía o los problemas van a ser muy graves, lo que apuntala todavía más la idea de que estamos muy cerca de ver otra nueva subida de tipos de interés e incluso se mantienen viva la opción de tener más de cuatro este año.

De momento, de Donald Trump y sus ideas no se sabe nada, así que mantenemos una economía que sigue su ritmo, se vigila con lupa que los datos de abril sostengan la esperanza de ver un segundo trimestre que compense la debilidad del primero, pero de momento no contamos con ese factor de apoyo que pueda contrarrestar de forma total el ciclo de subidas de tipos de interés e incluso a un ritmo más acelerado.

En Europa, los principales futuros sobre índices en gráficos semanales está sobrecomprados, y en Estados Unidos en gráficos semanales tenemos alguna que otra divergencia bajista en este indicador en ese mismo plazo de tiempo, por lo que hay algunas cosas que no acaban de cuadrar y eso está levantando mucha suspicacia en todas partes.

La inmensa mayoría de los súper sectores en Europa están en positivo y el más dañado es el de automoción y recambios con un descenso de -0,36% que está haciendo de lastre para el índice alemán.

El mejor es el rebote de los recursos básicos con una subida de 1,41%, viajes y ocio sube 0,63%, mantiene el aprovechamiento de los problemas del crudo y además con más apoyo de algunas agencias de calificación y bancos de inversión que tienen miedo a las perspectivas del crudo para 2018 porque ven que la OPEP no hace nada de nada y las instalaciones en activo en Estados Unidos no paran de incrementarse, lo que significa una mayor presión por parte de un aumento de la producción que sigue dañando el precio del crudo.

Con toda esta situación, hoy hemos tenido una subasta de muy corto plazo en España en donde se han profundizado todavía más las cifras negativas con un aumento de colocación con respecto a la última, mientras en la deuda más segura de Alemania siguen apareciendo situaciones técnicas en gráficos de meses preocupantes que muestran que el mercado se ha preparado para presionar los precios a la baja, por lo que la activación de ese entorno técnico depende de lo que veamos el mes que viene en los bancos centrales. De momento, estamos viendo un cierto repunte de las emisiones de deuda de medio y largo plazo en las empresas, algo que ya sabíamos que sería un indicativo de que el mercado espera ver encarecimiento de la financiación dentro de un tiempo.