La sesión en Europa vuelve a ser complicada y muy difícil debido a los numerosos factores que nos están afectando, cada uno en una dirección distinta.

El principal problema que tenemos encima de la mesa es la situación de Grecia, en donde todavía no hay ninguna propuesta en firme ni tampoco solución a la vista, aunque parece que ambos bandos están trabajando en sus respectivos campos para poder llegar a un acuerdo, e incluso se advierte de las muy serias consecuencias que tendría la bancarrota de Grecia. Lo difícil para mercado es poder navegar entre las declaraciones hasta cierto punto optimistas de Grecia y los contrataques en forma de declaraciones decididamente pesimistas por parte de los acreedores, por lo que estamos teniendo muchos bandazos a ritmo de titulares.
Las subida de tipos vuelven al mercado secundario de Europa, con una Grecia que supera el 11% que es donde está la línea de preocupación y relajación y además tanto Italia como España superan el 2% a diez años, lo que muestra un conjunto de miedo en donde se incluye la inestabilidad política que ha quedado en España tras las últimas elecciones.

En el aspecto técnico, tenemos que en el futuro del índice alemán ha perdido los mínimos de ayer, que estaban en una Karakasa pero con volumen más bajo que el de la sesión anterior, lo que hacía que ese soporte fuese más débil de lo normal, algo que no nos ha costado mucho demostrar. Hay que recordar que en estos momentos estamos por debajo de la directriz alcista desde nada menos que los mínimos de 2014, por lo que la situación de Grecia y la evolución de las divisas son vitales para cortar o recuperar dicha tendencia.

Por otro lado, hemos conocido el dato de inflación de mayo de la zona euro y hemos encontrado que ha quedado mejor de lo esperado en términos interanuales, pero ha tenido un fuerte aumento en la subyacente, que elimina la volatilidad de los precios del crudo y de los alimentos, algo que habla de posible demanda interna, algo que puede gustar mucho al euro y además compensar en cierta medida los malos datos de PMI que tuvimos en el día de ayer. Sin embargo esto sólo es un lado de la moneda, ya que el otro lado es un encarecimiento del euro que puede sentar mal a las exportadoras, pero este tipo de factores en este momento es casi secundario porque un solo titular sobre Grecia, movería todo el mercado.

En este momento todos los súper sectores de Europa están en negativo con el sector minorista descendiendo nada menos que -1,59% seguido de las empresas de inversión inmobiliaria que caen -1,5% dañadas por el aumento de los tipos y es el lastre que supone que el sector inmobiliario dependa tanto de la situación política que hay ahora mismo en nuestro país, aunque el punto positivo que tienen son los buenos datos del sector inmobiliario de Reino Unido, que ayer sí sirvieron pero hoy parece que no.

Los mejores del día son los bancos que descienden -0,75% y las petroleras con -0,83% porque el euro vuelve recuperas otra vez y compensa en cierta manera la fortaleza del dólar por los datos macro que conocimos ayer.