Según ha ido avanzando la sesión en Estados Unidos, el mercado en Europa se ido quedando cada vez con menos volumen, todo el mundo siendo consciente de que el lunes es festivo en  allí y nadie quiere meterse en problemas.

El futuro del índice alemán se quedó absolutamente parado en la resistencia de la media de 50 sesiones con nocturno y dejando su destino en manos de factores externos entre los que se incluye la cotización del euro dólar.
 
Precisamente, ante la pasividad esperable en los mercados de riesgo, todo el movimiento está metido en el mercado de divisas, ya que el IPC subyacente de Estados Unidos de abril ha quedado mejor de lo esperado, así que ha sido una noticia favorable para el dólar, y en estos momentos el euro dólar está descendiendo -0,74%, la libra dólar está cayendo -1,08% y el dólar-yen recupera 0,33%.
 
Con respecto al par que más nos interesa, el euro dólar, en estos momentos está en la parte baja de la franja de soporte y eso ha sido un movimiento positivo para el mercado de riesgo en Europa, pero no habido ganas de hacer absolutamente nada en los mercados, así que muy poca reacción hemos visto y parece que todo el mundo va esperar al martes para poder seguir descontando cosas en los mercados de riesgo, ya que Estados Unidos no ha tenido una buena apertura precisamente porque encima al movimiento del dólar les perjudica.
 
En este momento en Europa las tecnológicas son las peores con -0,5% y además las empresas de inversión inmobiliaria están cayendo -0,42%.
 
Recursos básicos y las petroleras eran los mejores porque al comienzo de la sesión el euro intentó ese rebote que no pudo consolidar ayer, y en estos momentos están reduciendo las ganancias a +0,46% mientras el súper sector de cuidados de la salud es el mejor con +0,52%.
 
La sesión es totalmente de transición y de espera a que Wall Street vuelva otra vez a estar totalmente operativo y además también esperando que haya alguna mejoría o titular interesante con respecto a Grecia, ya que parece que hay un empate de declaraciones en lo que llevamos del día, pero la deuda en el secundario sigue rondando el 11%,
mostrando preocupación, pero todavía no extrema como en aquellos momentos en donde se superó al 13% cuando se hizo público el enfado monumental de los acreedores con el mediático ministro de economía griego.