La situación en Europa se está complicando por momentos y la mejor muestra de ello es la pérdida del soporte de los máximos de marzo del futuro del índice alemán. Vean el gráfico adjunto:
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La reunión del Banco Central Europeo de ayer cambió un poco la situación al hacer hincapié en la vigilancia de la tendencia de la inflación y esperar un aumento de la amplitud de la recuperación junto con su fortaleza.

El hablar durante tanto tiempo de la inflación y los factores que esperaban que la aumentasen hasta cerca del objetivo del 2% pero situarse ligeramente por debajo, ha despertado una cierta neura sobre el ligero descenso de la presión bajista sobre el euro, principal motor de mejora de las bolsas europeas aprovechando la mayor competitividad de nuestros productos.

El repunte de los precios del crudo desde los mínimos del mes pasado ha sido uno de los factores localizados como generadores de presión alcista y además la constante cadencia de malos datos en Estados Unidos ha rebajado un poco las expectativas de subidas de tipos más pronto que tarde, por lo que el euro ha conseguido sostenerse por encima de los mínimos del mes pasado, por lo que la tendencia bajista clara se ha debilitado algo y eso deja de apoyar, por el momento, a las bolsas europeas.

Sin embargo, la situación de Grecia también está preocupando mucho, por lo menos aparentemente, ya que el mercado ha invertido su curva de tipos todavía mucho más ya que parece que van en una dirección clara que les aleja de Europa y más con esa reunión antes de tiempo que tuvo Grecia con Rusia y el anuncio hoy de que están negociando la compra de misiles antiaéreos con Rusia, por lo que la carta de la desestabilización geopolítica sigue encima de la mesa.
Ya son innumerables los comentarios y análisis de personas relevantes y agencias de calificación que dicen que no es tanto como parece el daño de una salida de Grecia del euro y el ministro de finanzas alemán ayer ya dijo que no veía contagio pues los inversores deben haber descontado ya todas las posibilidades.

Debemos tener en cuenta que las cartas que tenemos encima de la mesa pueden no tener una influencia real en el corto plazo pero sí son excusas muy válidas para poder recoger beneficios de las fuertes subidas que hemos tenido recientemente.

En estos momentos las químicas son las peores del día con un descenso de -0,8%, las aseguradoras también descienden -0,58%, quizá pensando en Grecia, y las empresas de inversión inmobiliaria desciende -0,56%.

En las mejores tenemos a los bienes personales y del hogar con 0,77%, automoción y recambios +0,72% por los buenos datos de matriculaciones de marzo y los recursos básicos +0,41%.

Por encima de todo lo anterior, debemos tener en cuenta que estamos en temporada de resultados y la volatilidad es amiga de estos periodos.