Los mercados de efectivo operarán como de costumbre y los topes de mercado quedan sin cambios.

Pero se declara el “fast market” en las opciones sobre índices y acciones. Dentro de este estado del mercado, algunos proveedores de liquidez podrían ver relajadas algunas o todas sus obligaciones. Los límites de precio pueden ser aumentados o suspendidos,

Cuando hay un “fast market”, todo se descontrola un poco y la alta volatilidad puede hacer muy difícil la operativa.