Parece que no, pero en la sombra los problemas del banco portugués Espirito Santo y todo su grupo siguen bullendo.

Recordemos que se dijo que en Luxemburgo estaban investigando las actividades del grupo, y poco después aparecieron titulares diciendo que se desmentía semejante investigación, pero que hoy en prensa a través acaba de aparecer que la familia poseedora del grupo está a punto de proponer a los acreedores una extensión del vencimiento de la deuda en su compañía basada en Luxemburgo  que alcanza los 7000 millones de euros.
 
A lo anterior, la prensa también añade que algunos acreedores han sugerido convertir parte de la deuda en acciones, con el 15% de la misma convirtiéndose en deuda de largo plazo.

Por lo tanto, hay miedo en el mercado a su tamaño y sus problemas, creando temor a un problema sistémico y el bono portugués cae subiendo la rentabiidad 20 puntos básicos. Ya saben, quizá el Gobierno lo tenga que rescatar, etc.