Este banco portugués, y todo el grupo financiero de la familia, son el foco del problema que estamos sufriendo ahora mismo y que tanto daño está haciendo a la periferia, volviendo a aparecer en la mente de los operadores los miedos a que la crisis bancaria no esté del todo cerrada y todavía haya un montón de sustos dentro de los armarios.

Hoy el banco está descendiendo cerca del 20% nada menos hasta una cifra récord por el mismo motivo que en días pasados, no se sabe a cuánto asciende la exposición del banco a los problemas de la familia propietaria, un efecto que ya tuvimos con la crisis suprime y que simplemente se basó en el desconocimiento de la exposición de los bancos a ese activo en concreto.
 
Además, para acabar de redondear los temores, hay miedo a su cartera de préstamos en Angola y además, la familia propietaria vendió ayer cerca del 5%, lo que es tomado por el resto del mercado como una señal de extremo peligro y más cuando la venta se hizo a 0.34 euros, muy por debajo del precio de cierre, por lo que la señal de “ sálvese quien pueda”, ha sido muy clara, desafortunadamente.

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