Una de las características del banco popular de China en los últimos tiempos en la utilización del interbancario para intentar controlar la exposición al riesgo de todas las empresas. Recordemos que en el verano hubo una crisis de crédito bastante importante porque se dispararon los tipos en el interbancario a corto y las autoridades lo permitieron para obligar a las compañías a cerrar posiciones en el riesgo y de esa forma obtener la liquidez que necesitaban.
De dicha situación, todos hemos aprendido, lo que hace que la historia se repita una vez más. La cuestión principal es que en China hay que pagar los impuestos en el mes siguiente al término del trimestre, por lo que todo mundo suele echar mano del interbancario para poder pagar dichos impuestos. Si no hay liquidez suficiente, los tipos se disparan y siempre se mira al banco popular de China a ver si inyectan la liquidez suficiente y mantiene los tipos controlados. En el verano no lo hizo y se dispararon, y la consecuencia directa la sufre la emisión de deuda de corto plazo.
 
Ha vuelto a pasar otra vez. Si una emisión de deuda a corto plazo corre paralela a una situación de falta de liquidez en el interbancario, lo que obtenemos es una perspectiva de subida de tipos a corto con la que probablemente esa deuda que se quiere colocar no pueda competir, por lo que el peligro de baja demanda es real. Hoy ha pasado por segunda vez, y es que la emisión de deuda no se ha cubierto entera.
 
Se intentó colocar cerca de 28,000 millones de yuanes a un año, pero sólo se han colocado 20.170 a una rentabilidad del 3.63% de media, más de lo esperado. Sin embargo, el repo a siete días ha subido esta semana 72 puntos hasta colocarse entre 3,73%. Por lo tanto, si no hace nada el gobierno, sólo tendrá demanda de deuda a corto plazo cuando se acerque el pico de necesidad máxima de liquidez. Esta colocación parcial también tuvo lugar en el verano, con la crisis de crédito comentada.