Véase estudio adjunto


Todos somos conscientes de que la desaceleración en la inflación en lo que llevamos de Crisis ha sido un fenómeno mundial. Por ejemplo, la inflación en la OCDE ha pasado de niveles del 3.2 % en 2011 hasta un 1.4 % este mismo año. ¿Y los países emergentes? Naturalmente hay excepciones, pero son más evidentes en el caso de la inflación de activos, financieros o inmobiliarios, más que por los precios de bienes y servicios. La semana pasada por ejemplo conocíamos el último dato de inflación de China, que se moderó hasta niveles del 2 % anual (y caída anual en los precios al por mayor). Evidentemente, una factor común más allá de la Crisis que explica este comportamiento común de la inflación a la baja. ¿Su nombre? Los precios de la energía y del resto de las materias primas. Al menos podría explicar el 80 % de la moderación de la inflación en este periodo. El resto puede ser achacable a la propia Crisis.



Miren ahora estos dos gráficos. En el primero se puede observar la evolución de la inflación de la OCDE desde finales de los noventa, extrayendo el impacto de los precios de la energía y de las materias primas. En el segundo pueden ver estos dos componentes, ahora considerando sus precios en los mercados financieros. Los he tomado de un reciente análisis del ECB…..





Más de un punto de inflación promedio de la OCDE entre 2008/2011 se puede explicar por el aumento de los precios de las materias primas. No es necesario preguntar el porqué de la subida de los precios de las materias primas, considerando la fuerte demanda real y la especulación sobre estrecheces de la oferta. Pero, la situación cambia desde 2011 con moderación en la demanda y creciente oferta (incluido en USA el desarrollo de la industria del gas pizarra). Al final, los precios se estancan en los últimos años lejos de los niveles altos recientes lo que detrae más de medio punto al nivel de inflación de los países desarrollados.



¿Cuáles son las expectativas de precios para las materias primas en el futuro inmediato? Realmente, su estabilidad en términos de progresiva recuperación de la demanda pero una oferta suficiente. ¿Y la geopolítica? Naturalmente, su potencial materialización como riesgo en términos de contracción de la oferta no se puede descartar. Aunque, por otro lado, es complicado compatibilizar este riesgo (imponderable) bajo un escenario de mínima aversión al riesgo como el actual. Aunque esto último, la utilización de estos activos reales para diversificar el riesgo de una cartera financiera tampoco parece haberse traducido por el momento en precios más elevados.







Pero la cuestión de fondo ahora para los bancos centrales ya no es evitar el riesgo de desinflación, cuando su principal argumentación (los precios de commodities) han estabilizado sus precios o incluso amagan con recuperarse en el futuro próximo. El riesgo ahora es una inflación estable en niveles muy bajos, característica de un proceso de desapalancamiento. Naturalmente, hablo de la zona Euro. ¿Y los países anglosajones? Probablemente pocas novedades a corto plazo desde los niveles actuales. Aunque admito que me sorprende su tranquilidad al predecirlo (relativa estabilidad) sin admitir la posibilidad de equivocarse. Seguro que tienen razón.



José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España