Europa está teniendo un comienzo de semana bastante desigual y muy condicionado por dos factores: el primero de ellos son las consecuencias que salen del referéndum de salida de la Unión Europea por parte de Reino Unido y el segundo es el festivo de Wall Street por el día de la independencia.
 
El segundo factor es el segundo más fácil de cuantificar, ya que no tenemos ese punto de referencia y la sesión casi estará navegando de forma tranquila por sus fueros hasta que mañana los operadores vuelvan otra vez a sus puestos de combate en Estados Unidos.
 
El más difícil de calibrar es el primero, las ondas que están recibiendo los mercados constantemente en forma de titular referido a lo que pasa alrededor del Brexit.
 
Los titulares se suceden y de muchos tipos. Hay varios niveles de actuación que nos están influyendo en estos momentos, siendo el primero de ellos todo lo que está apareciendo acerca de los bancos centrales. Comenzamos por el Banco de Inglaterra y ya sabemos que este verano, tanto julio como en agosto, se espera que tome medidas para poder amortiguar el daño económico que genera la separación Europa de Reino Unido. Por otro lado también se esperaba que el Banco Central Europeo tuviese que tomar algún tipo de medida para proteger el crecimiento de la zona euro y se especulaba con una nueva bajada de tipos de interés, con un aumento de las compras al mes de deuda o incluso un alargamiento del período en activo del programa cuantitativo. Sin embargo, el Bundesbank no está de acuerdo con tomar más medidas y ya se presupone que va a ser un contrario fenomenal para poder tomar más medidas de control, además, los alemanes dicen que no va a ser tanto como se espera el impacto negativo en la economía.
 
Por otro lado, en Reino Unido no se quedan de brazos cruzados y hemos tenido desde manifestaciones para repetir el referéndum, quejas de los jóvenes acerca de la decisión que tomaron sus mayores, pero eso sí, reconocen que no fueron a votar, por lo que no tiene mucho sentido quejarse ahora. Lo que sí es cierto es que hay un grupo de empresarios que se está armando legalmente y preparando una demanda para que el Gobierno no escuche referéndum, ya que el mismo es informativo y no vinculante, así que si se sigue estrictamente la ley, sabiendo el Gobierno que la salida de Reino Unido de la Unión Europea es negativo para el país, no debería escucharlo y no activar el famoso artículo 50.
 
Por otro lado, se está jugando una gigantesca partida de póquer porque por un lado los bancos centrales están tomando ya medidas para contener el daño económico, pero sin embargo dicho daño no viene en el momento, ya que por ahora no hay aranceles que pagar y tampoco existe diferencia alguna entre los dos lados del Canal de la Mancha. Eso sí, ya muchas entidades financieras están planeando traslados de personal a la Unión Europea y además crear sedes en esta zona, lo que restaría una bajada muy importante de ingresos a Reino Unido.
 
Los operadores están sacando cierto provecho al miedo que todo este movimiento genera, buscando beneficio en los metales, ya que el oro y la plata son los más beneficiados en este momento, porque no se cree que las rentabilidades en la zona Euro  puedan ir mucho más abajo, así que no pueden comprar en el mercado secundario y asegurarse que alguien les va a comprar ese mismo bono a un precio más alto, así que todo el mundo se está volcando en el otro gran activo de seguridad que son el metal plata y amarillo.
 
Con todo lo anterior, la mayoría de los súper sectores en Europa están en negativo con un súper sector bancario bajando -0,28% pero con el de recursos básicos subiendo 1,77%, junto con el de automoción y recambios bajando -1,78% con un Volkswagen dañado al decir que no quiere dar solución a los problemas de las emisiones en Europa de la misma manera que lo hizo en Estados Unidos, ya que dice que en Estados Unidos las emisiones están vigiladas de forma más estricta y en Europa no, así que no quiere dar la opción a los propietarios de una compensación económica, lo que hace que el conflicto todavía se presuma más largo en el continente.
 
Con respecto a los bancos, el gran problema hoy lo tenemos en los bancos italianos que están bajando de media -2% y son los españoles los que más están visitando la zona positiva, pero con los alemanes siendo determinantes para meter a todo el súper sector en zona negativa, ya que el DT Bank sigue sin despejar dudas y se mantiene alrededor de mínimos de 30 años.