Si hay algo que hemos estado escuchando cada poco tiempo por parte de todos los bancos centrales que han tomado acciones para poder sostener la economía mundial desde el comienzo de la crisis, son las prisas y referencias que ha habido de todo tipo a que son los gobiernos los que tienen que empezar a moverse de forma rápida y contundente porque los bancos centrales no tienen la llave de las soluciones a todo poniendo el dinero más barato.
 
El Gobernador del Banco de Inglaterra se va referir al G20 diciendo que las caídas desde principios de año que hay en los mercados financieros corresponden a una menor perspectiva de crecimiento mundial tanto a medio como largo plazo, no que exista una mayor desconfianza en las acciones de los bancos centrales. Como colofón, pondrá el dedo en la herida diciendo que todos los gobiernos han fallado a la hora de crear las condiciones suficientes de mejora, reformas estructurales, potenciación de las innovaciones y aumento de la competitividad para poder dar apoyo a ese dinero barato que hay prácticamente en todas partes o que lo ha habido desde el comienzos de 2009.
 
Subrayará lo anterior diciendo que de los compromisos adquiridos en la última reunión del G20 en 2014, menos de la mitad han sido implementados y sólo un tercio de las propuestas puestas encima de la mesa para tener influencia real en el producto interior bruto, han sido realizadas.