El FSB, en su comunicado de la última reunión, dice que han discutido acerca de las vulnerabilidades financieras actuales en un entorno de debilidad de las perspectivas económicas, baja presión de los precios y alto nivel de endeudamiento.

Consideran que la perspectiva del crédito se ha deteriorado para los emisores corporativos más débiles y también para alguna deuda soberana particularmente aquellas afectadas por el descenso de los precios de las materias primas. También, con respecto a los bancos, dice que muchos siguen enfrentándose a una serie de dificultades para mantener su rentabilidad, por lo que deben hacer más para ajustar sus modelos de negocio a un entorno de bajos tipos de interés y de fortalecimiento del entorno regulatorio.

Unos flujos de capital muy volátiles pueden exagerar las vulnerabilidades de la estabilidad financiera doméstica, algo que puede ser aliviado con políticas macroeconómicas de carácter prudencial.

Además, han estado hablando acerca de las nuevas tecnologías que se están metiendo en el sector financiero y que pretenden revolucionarlo, así que empiezan los trabajos para categorizar esas innovaciones y asesorar acerca de las implicaciones que pueden tener para la estabilidad financiera.