Tanto el BOE como la Fed han cambiado el enfoque de su política monetaria desde uno de tipo cuantitativo (nivel concreto de desempleo e inflación) a otro de tipo cualitativo, en términos del “slack” económico. No, no voy a hablar de esto último. Pero es importante recordar como el aún elevado estimado output-gap actúa como garante de baja inflación mientras se persigue una mejora clara en el mercado de trabajo. ¿Y en la zona Euro? El ECB no puede tener un objetivo explícito de desempleo, cuando su política monetaria se enfoca exclusivamente en mantener una inflación cercana al nivel de referencia a medio plazo del 2.0 %. Y sin embargo, al incluir el slack económico en sus conclusiones sí advierte implícitamente que la debilidad de la recuperación económica (y del empleo) ofrece margen de actuación. En definitiva, sin ser un objetivo en si mismo reducir la tasa de desempleo pasa ahora a ser un paso intermedio para que la política monetaria consiga limitar el riesgo de deflación o de una inflación persistentemente baja.
He replicado como título de esta breve nota otro título de un artículo publicado por el BOS en su Informe del mes de abril. Recuerden como la tasa de desempleo del área finalizó 2013 en niveles del 12 %, con el empleo recortando en promedio del ejercicio un 0.8 %. Cifras claramente negativas, tanto en términos de la tasa de desempleo y especialmente con la evolución del empleo, al compararlas con las de USA y UK. De hecho, su evolución reciente de peor a mejor queda empequeñecida cuando la valoramos con la consecución de los objetivos oficiales de desempleo en los dos países anglosajones o con el crecimiento de sus cifras de empleo a ritmos superiores al 2.0 %. ¿Tan bien lo han hecho sus bancos centrales y tan mal nuestro ECB? Sin compartir el sentido mismo de esta cuestión, sí parece obvia su racionalidad. Y sin embargo, recuerden que el ECB no tiene como objetivo directo el mercado de trabajo. Y que los problema de la zona EUR van más allá de la liquidez.

Bueno, tampoco hay que dramatizar: en cifra desestacionalizada la zona Euro ha creado más de 1.5 M. de puestos de trabajo en un año. Y la caída del empleo, en cifra original, se moderaba a ritmos del 0.5 % ya en el Q4. ¿Les parece poco? De acuerdo: desde el inicio de la Crisis se han perdido más de 6 M. de puestos de trabajo en el área. Sí, hay mucho trabajo por hacer para recuperar el empleo perdido. Y mucho más para lograr el objetivo de una tasa de actividad del 70 % contenido en la Estrategia Europa 2020. En este momento la tasa de ocupación es del 63.5 %, casi tres puntos por debajo de los niveles previos a la Crisis.

¿Qué más puede hacer el ECB para conseguir todos estos objetivos de empleo, desempleo y ocupación? Aunque, quizás, la cuestión debería ser: ¿debe el ECB enfocarse en el conjunto o sólo en los países cuyo deterioro supone el propio deterioro de la media? Sí, si hay un mercado que mejor refleja el decoupling en el comportamiento económico de las economías centrales frente a las periféricas este sin duda es el mercado de trabajo. Y como tal desajuste entre países, supone un debate adicional al propio de objetivo de política monetaria dentro del ECB. En definitiva, ¿puede el ECB tomar medidas para mejorar el comportamiento del empleo? Sin duda; ¿puede oficialmente tomarlas? Claro que sí, en el caso de medidas de tipo cuantitativo el propio Draghi ya nos ha confesado que hay unanimidad en aplicarlas; ¿debe hacerlo? Aquí es donde surge el debate. Y va más allá de una cuestión de timing.

José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España