La presidenta de la Reserva Federal dice que una aproximación cautelosa a los incrementos de los tipos de interés sigue siendo apropiada por el reciente descenso en el ritmo de mejora del mercado laboral. Además esta aproximación cautelosa da tiempo para valorar si el crecimiento económico está rebotando y si la perspectiva del mercado laboral junto con la inflación, van a mejorar.
 
Con respecto referéndum en Reino Unido, dice que una salida de Reino Unido de la Unión Europea podría tener significativas repercusiones económicas y la Reserva Federal están vigilando de cerca el desarrollo de los acontecimientos globales.
 
Pensando en el crecimiento del producto interior bruto del segundo trimestre, dice que los indicadores disponibles apuntan a un paso al frente notable en el mismo apoyado en un gasto del consumo junto con un incremento de los ingresos sólidos sin contar la inflación.
 
Hablando de los salarios, dice que hay algunos signos que muestran que finalmente esté mejorando y creen que el frenazo en el crecimiento del empleo es temporal. Las últimas lecturas del mercado laboral y el ritmo lento de la inversión ilustran el riesgo que representa que una demanda doméstica pueda desfallecer. Considera que el repunte del gasto de los hogares hace que se pueda ser optimista acerca del mercado laboral del país y que la economía en general mejorarán en los próximos años.
 
Pasando ya la inflación, dice que esperan que suba al 2% a medio plazo según las influencias transitorias que la mantienen baja vayan desapareciendo. Acaba diciendo que es optimista acerca de las perspectivas de largo plazo de Estados Unidos pero que la Reserva Federal no puede descartar que se mantenga el desplome en la productividad.

Vamos, cautela con el Brexit, la debilidad del mercado laboral, que es lo mismo que se dijo en el FOMC y no hay nada nuevo de calado.