Ayer conocimos que las reservas semanales de crudo siguen creciendo pero no tanto como se temía. Esto dio algo de optimismo al mercado, pero lo cierto es que la verdadera razón fue la fuerte bajada de las reservas de destilados y gasolina.
 
Si los dos anteriores siguen bajando, las refinerías van a tener que acelerar su producción, lo que significa aumentar la compra de crudo y generar más destilados y gasolina. Lo que puede acotar los incrementos de las reservas y aumentar el precio del crudo.

Como podemos ver a días, tenemos tres muestras de interés comprador en forma de karakasa con repunte de volumen en sobreventa. Lo de ayer fue el detonante de las compras y ahora estamos en zona de resistencias. Quizá la OPEP lance alguna declaración para buscar los 54 otra vez.

El IPC de marzo está dando lecturas más bajas que coinciden con la bajada del precio crudo, así que si tenemos recuperación de este último, puede recuperar otra vez el IPC. Esto afecta directamente a los bancos, pues una inflación más baja, reduce el entorno favorable para sus márgenes.

wti