El crudo lleva tres sesiones muy revolucionado y con la volatilidad muy alta. Si miran el gráfico adjunto, verán cómo el lunes pasado tuvimos un fuerte descenso provocado por la ausencia de acuerdo entre los productores para congelar la producción, pero enseguida se dio la vuelta, cerrando lejos de mínimos y generando un rebote considerable hasta atacar los máximos de 2016 con fuerza por la combinación de varios factores.
 
El factor que nos hizo bajar ya lo acabamos de comentar, pero los que nos han hecho rebotar van desde una huelga de trabajadores Kuwait que hizo que la producción del país se desplomara, hasta unos comentarios de Irán diciendo que ellos no quieren saber absolutamente nada de recortar la producción hasta que alcancen los niveles previos, tanto de producción como de exportaciones, a las sanciones internacionales, pero que después están totalmente abiertos a discutir acciones que ayuden a estabilizar el precio en el mercado.
 
Con lo anterior, todo el mundo se puso a especular otra vez con posibles recortes de producción en la segunda mitad de junio, que es donde se proyecta que alcanzarán los niveles que ellos han pedido.
 
Sin embargo, hoy el precio del crudo está cayendo fuertemente más del 2% por la noticia de que se ha terminado la huelga de trabajadores en Kuwait, por lo que la producción se retoma otra vez.
 
La situación general del crudo, tanto de precio como de fundamentales, es un quebradero de cabeza bastante importante para todos los operadores, porque hay un conflicto entre el presente y el futuro, es decir, el efecto real que tiene el precio del crudo ahora y las perspectivas de un incremento en el futuro.
 
Por un lado, el bajo precio actual ayuda a mantener la inflación bajo control, lo que ayuda a pensar que los bancos centrales no tendrán prisa para cerrar los estímulos o incluso acelerar las subidas de tipos de interés, pero sí hemos notado en Estados Unidos cómo la subida durante el primer trimestre del año ya ha tenido una cierta participación en el incremento de los precios de importación, primer paso para aportar a la inflación. Por lo tanto, el precio del crudo sigue estando por encima de los 40 $ pensando en los posibles recortes de producción, pero bancos de inversión como Goldman siguen diciendo que se incremento no se sostiene si miramos las cifras de oferta y demanda, ya que los organismos más relacionados con el crudo han recortado la previsión de demanda mundial para 2016 y encima ellos saben que una congelación de la producción a los niveles de enero no tendrá impacto real en el crudo físico, aunque se espera una estabilización del mercado a comienzos de la segunda mitad de este año. Así que hay un choque de trenes entre los efectos reales de un crudo estable en una banda muy baja de precios, y los que empiezan a apostar por incrementos de subida en el futuro. Los más dañados por un aumento de los precios del crudo son los que principalmente están ayudando a que suba, ya que necesitan comprar derivados ahora con entrega futura para poder garantizarse bajos precios durante todo este tiempo, así que son los que principalmente se están poniendo largos en el mercado y los que empiezan también a animar el precio.
 
Hasta aquí el primer factor que nos está dañando, pero el segundo es la presentación de las reservas semanales calculadas por el Instituto API que vuelven a mostrar un aumento de las mismas y encima más de lo esperado, por lo que los operadores se ponen cortos buscando la confirmación con los datos de esta tarde del departamento de información energética de Estados Unidos.
 

 
wti