Tres semanas de intensas conversaciones han sido necesarias para alcanzar un acuerdo entre el P5+1 e Irán. Ahora o nunca, para algunos considerando el riesgo de cambio en la orientación de la Administración norteamericana en las elecciones del próximo año. En principio, ha sido ahora.



Admito que me faltan por conocer muchos detalles del acuerdo, como los plazos concretos para levantar las sanciones económicas. Para nosotros, con vistas a la evolución del precio del crudo, esto es fundamental. Lo que sí sabemos es que será gradual, pudiéndose reversar de forma automática en 65 días en caso de incumplimiento por Irán.



La gran pregunta: ¿hasta qué punto la reciente caída de los precios del crudo es un anticipo de la futura elevación de la producción por Irán tras la retirada del Embargo? El propio Ministro de petróleo de Irán (recuerden que el 80 % de su producción es el crudo) admitía en la última reunión de la OPEP a principios de junio que su País podría aumentar la producción de crudo en un mes en 400 m. barriles/día y en otros 600 m. barriles/día en seis meses. ¿Demasiado optimista? Mis analistas del sector así lo consideran.





El consenso del mercado apuesta por un aumento de la producción en 300 m. barriles/día en 3-4 meses al levantar sanciones y otros 200 m. en seis meses. Pero, partiendo de que el levantamiento de sanciones no tiene por qué ser inmediato tras firmar el acuerdo. En general se alude a un plazo que podría incluso ser de seis meses. Y de forma progresiva.



En 2011 antes de las sanciones la producción de crudo iraní era de 3.6 M. de barriles/día con exportaciones de 2.2 M. El año pasado la relación anterior era de 2.9 M. y 1.1-1.3 M. respectivamente de producción y ventas al exterior. Del segundo productor de la OPEP antes al cuarto ahora.



De nuevo, bajo todo lo anterior: ¿se puede achacar la caída reciente del precio del crudo a Irán? Una buena excusa en mi opinión, aunque las expectativas de mayor oferta llueven sobre mojado. Pero, realmente achaco este descenso de los precios a los riesgos sobre la demanda. Y me refiero al Grecia en Europa y a China en el caso de las economías emergentes. Y en mayor medida a la incertidumbre sobre China.



Aún seguimos pensando que las autoridades chinas pueden enfrentarse a la crisis de mercados, sin que ello se traduzca en una crisis combinada de crédito, inmobiliaria y de bolsa. Por otro lado, la recuperación económica mundial debería seguir cogiendo impulso en los próximos meses de forma que se vaya cerrando el spread entre oferta y demanda de crudo. El resto, es la prima de riesgo que siempre hay que considerar en el mercado del petróleo. En definitiva, aunque a corto plazo manejamos un escenario entre 50/60 $ barril esperamos que se recupere hasta niveles d e60/70 $ a final de año. E incluso supere la banda alta en 2016. Naturalmente, con la información disponible.



José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España