Visco, del BCE, dice que la entidad está preparada para utilizar todos los instrumentos a su disposición para contener las consecuencias económicas, monetarias y financieras de la crisis de Grecia en la zona euro.

También dice que parece que van a ser modestos los efectos financieros y económicos de esta crisis, pero serán más serios si esta crisis reaviva el miedo del mercado a que el euro sea reversible.

En el caso anterior, se necesitará una acción coordinada desde las autoridades europeas y desde los propios países miembro.

Hasta el momento la crisis de Grecia no ha debilitado el programa cuantitativo de forma significativa y la entidad está determinada a completarlo totalmente.

Vuelve a decir que la entidad contrarrestará de forma contundente cualquier condición monetaria que vaya en contra de sus actuales programas y remata diciendo que solamente la entidad puede continuar el apoyo a Grecia en el caso de que haya claras perspectivas de acuerdo político sobre un programa.