Se esperaba con gran interés lo que tuviese que decir el Banco de Japón, ya que la fuerte revalorización del yen en los últimos meses tras ese gigantesco hombro cabeza hombro que creó el par durante todo 2015, activado por la reducción de expectativas de subidas de tipos de interés en Estados Unidos, pues dejaba en bandeja una posible actuación del Banco Central de Japón, sobre todo por los comentarios en semanas anteriores y días pasados acerca de los tipos negativos.
 
El BoJ ha decepcionado a todos, lo que está haciendo que el par dólar yen se esté desplomando -3% y atacando los mínimos anuales.
 
Kuroda dice que es difícil ver el impacto de la política monetaria que están llevado porque hay mucha incertidumbre sobre las economías extranjeras y que en esta reunión han decidido que necesitan más tiempo para poder monitorizar el impacto de las medidas que ya hay tomadas.
 
Lo anterior decepcionó, pero para intentar aplacar los ánimos, dice que ellos no ven ningún límite a su política monetaria. Si se necesitase, pueden llevar los tipos de interés a la región negativa.
 
Con respecto a la economía, dicen que las compañías siguen firmemente positivas en los gastos de capital y que el mercado laboral está apoyando el consumo, aunque ven que hay un incremento salarial por debajo de lo esperado.
 
Con respecto a los tipos negativos, dicen que no ha habido debate para aplicar los tipos negativos a las facilidades de crédito.
 
También ha tenido un papel protagonista el descenso de los precios del crudo pues es el principal motivo, junto con un menor incremento de lo esperado en los salarios, de que hayan rebajado sus previsiones de inflación y además hayan pospuesto el momento en el que alcanzarán el 2% de inflación en seis meses, dejando la fecha final como muy tarde en marzo de 2018.
 
Dicen que la perspectiva de producto interior bruto en el corto plazo se ha debilitado algo pero no demasiado.