Todo el mundo estaba entusiasmado en el día de hoy pensando que el Banco de Inglaterra iba a bajar los tipos de interés como una primera medida para aguantar la economía, pero sorpresa nos hemos llevado cuando de los nueve votantes, ocho han apostado por mantener los tipos y solamente uno ha votado por bajarlos.
 
El programa cuantitativo se queda sin cables en 375.000 millones y el mercado se lo ha tomado a la tremenda como una decepción enorme.