¿A qué se debe el diferente comportamiento de sus economías? Ya sé que alguno de ustedes responderá que la gestión de la política monetaria ha sido bien diferente y que por tanto esta es la explicación para el mejor comportamiento relativo de la economía norteamericana. Pero, sinceramente, en mi opinión esto no sólo es demasiado simple como también creo que en buena parte es erróneo. Aunque no puedo rechazar que una gestión más "abierta y expansiva" de la política monetaria en la zona EUR podría haber propiciado una mejora cíclica más rápida a la actual. Pero, sigo pensando que hay problemas políticos detrás de la Crisis del Euro. Y las perspectivas de crecimiento a medio y largo plazo en Estados Unidos son mayores. Parte como consecuencia del auge de la energía no convencional. Pero de esto hablaremos más tarde.

En su último informe mensual el ECB compara el comportamiento sectorial de ambas economías desde 2001, evitando de esta forma en la primera parte del estudio la argumentación sobre el QE. Según sus conclusiones, el comportamiento relativo del PIB norteamericano/europeo fue estable antes de la Crisis con la economía de la zona EUR sufriendo un desfase de entre dos y seis trimestres. Desde 2008 es cierto que la economía europea ha sufrido un mayor impacto y su recuperación ha sido más lenta. Aquí podríamos hablar de la Crisis de deuda soberana europea: ¿hasta qué punto su solución ha pasado por el anuncio del OMT por el ECB en la segunda mitad de 2012? Siempre he considerado que un país no puede quebrar en su moneda si tiene a su lado al banco central. Pero, por otro lado, en la Crisis del Euro no sólo había (hay) un problema de deuda como una elevada desconfianza sobre la supervivencia de la Moneda Única. Al final,  el ECB no hubiera podido instrumentar las medidas tomadas sin una mayor correspondencia en términos de integración europea. Desde la creación de los mecanismos de rescate y asistencia financiera hasta el cambio de legislación para convertir al ECB en supervisor único. Sin olvidarnos de las normas más estrictas de valoración y seguimiento de los desequilibrios . Al final, las decisiones del ECB han servido para reconducir la Crisis sin solucionarla. Y la falta de ajustes sobre la deuda doméstica, en manos de la clase política, sigue actuando de lastre en la recuperación.

El detonante de la Crisis actual fue la deuda subprime en USA. Pero su transmisión fue rápida al resto del mundo a través del sistema financiero, considerando el elevado endeudamiento privado y público especialmente en los países desarrollados. ¿Cómo afectó de forma relativa a los diferentes sectores de las economías norteamericana y europea? En el caso del sector industrial, su evolución ha sido más irregular en la zona EUR que en USA pese a que ambos han recuperado ya el año pasado el valor previo a la Crisis. Con todo, la industria norteamericana presenta en la actualidad un crecimiento robusto frente a la debilidad de la industria europea. Por lo que respecta al sector construcción, aquí sí podemos afirmar que las medidas extremas de apoyo aplicadas por la Fed han tenido su fruto en facilitar una recuperación más rápida del sector residencial. Pero, con una tendencia a la baja en los últimos meses. ¿Y el sector servicios? En ambas economías este sector explica más del 70 % del producto, mayor en USA frente a la zona EUR. Y es evidente que podemos hablar de importantes diferencias entre ambas economías, con un mayor dinamismo del sector servicios norteamericano con diferencias de crecimiento de entre medio y un punto frente al europeo.

A la hora de hablar del futuro sin duda debemos referirnos al potencial desarrollo que supone en USA la industria energética, especialmente el gas no convencional.  Si hablamos de América del Norte lo primero que debemos considerar es que el aumento de la producción de petróleo entre 2005/2013 ha casi igualado al aumento de la producción mundial de crudo en este mismo periodo. La zona ya produce una quinta parte de la producción mundial de crudo.  Y es la cuarta productora mundial de gas, una posición que irá a más con el desarrollo de la industria del gas de esquisto. Las estimaciones oficiales apuntan a que Estados Unidos será ya exportador neto de gas en 2018 y que su industria energética aumentará a ritmos del 50 % en los dos decenios siguientes  La industria de la energía explica apenas un punto y medio del PIB norteamericano lo que supone una aportación directa insignificante hasta el momento en su crecimiento. Pero son las consecuencias indirectas las que más peso pueden tener a futuro: desde la mayor renta disponible de las familias por la caída de los precios del crudo como el menor coste para la industria, sin olvidarnos de la menor dependencia de la energía exterior en términos de financiación y menores incertidumbres. ¿Cómo medir todos estos beneficios en términos de crecimiento potencial? Es muy complicado en mi opinión, pero también creo que son significativos.

Como ven, este mayor dinamismo relativo de la recuperación económica norteamericana actual  frente a la europea no es nuevo. Y puede ir a más en el futuro. Lo que no significa que esté exento de riesgos. Pero de esto ya hablaremos en otra nota más adelante.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España