Fíjense en el gráfico a semanas el movimiento tan limpio que ha tenido. En 2014 nos colocamos por debajo de la media de 200 semanas y en 2015 se confirmó como resistencia. Mientras, también tuvimos durante ese año el cruce de las otras medias a la baja, colocando estos indicadores en un movimiento bajista de largo plazo.

Una vez el RSI salió de la sobreventa a comienzos de 2016 se inició una especie de recuperación en este indicador que coincidió con una estabilización del precio respetando los mínimos conseguidos nada más comenzar el año en el precio. Sin embargo, cada vez que teníamos un disparo alcista aparecían las ventas, mientras se respeta perfectamente de soporte. Hace bien poco, el RSI perdió la directriz alcista desde los mínimos del año 2016 y es cuando el soporte ha cedido.

El problema lo tenemos en el acumulación distribución, ya que está perfectamente metido dentro de un canal bajista desde los máximos de 2015. Ahora estamos cerca de esa parte baja que puede hacer de soporte junto con la sobreventa, pero mientras la tendencia de fondo de la acumulación no cambia alcista, no debemos fiarnos demasiado del comportamiento del precio.