Las compras del QE empezarán el 9 de marzo.

Draghi dice que las compras durarán hasta setiembre de 2016 pero en este momento ya se están viendo efectos positivos del plan de compra.

Las medidas tomadas contribuirán a un retorno sustancial de la inflación hacia el objetivo del BCE.

Las nuevas medidas en política monetaria refuerzan el resurgimiento de un masa favorable desarrollo de los acontecimientos.
Ve la recuperación ampliándose y reafirmándose.

El bajo precio del crudo debe seguir apoyando los ingresos de los hogares y la rentabilidad de las empresas.

Prevé que el producto interior bruto en 2017 crezca al 2,1%.

Las compras se mantengan hasta que se veían cambios sostenibles en el comportamiento de la inflación.

La inflación se incrementará de forma gradual a finales de este año, sin embargo la inflación en 2015 estará plana cuando la perspectiva anterior era de un crecimiento de 0,7%. En 2017 la inflación la ven en el 1,8%. En medio, en 2016 la inflación estará en el 1,5%, superior a la previsión anterior del 1,3%.

Los datos de inflación que ha sido revisados a la baja lo han sido por los descensos del precio del crudo pero los datos de inflación que ha sido revisados al alza se han hecho para descontar los efectos positivos de las medidas tomadas.

Todas las previsiones están condicionadas a la implementación de todas las medidas de política monetaria.

Sigue quejándose de que las mejoras en los créditos al sector no financiero sigue siendo muy bajo.

La total implementación del pacto de crecimiento y estabilidad es clave.

Con respecto a Grecia, dice que el Banco Central Europeo es una institución basada en reglas y las reglas del Banco Central Europeo prohíben la financiación monetaria.

Dice que no ve motivo para pensar en un plan distinto al de comprar deuda por valor de 60.000 millones al mes hasta 2016 o más allá si fuese necesario vigilando mucho el comportamiento de la inflación.

Dice que no van a comprar deuda con rentabilidades por debajo de la tasa de depósito.