El Sector Financiero ante la Unión Bancaria.

http://www.bde.es/f/webbde/GAP/Secciones/SalaPrensa/IntervencionesPublicas/Subgobernador/Arc/Fic/restoy180515.pdf

En definitiva:


* Con todo, la banca española ha sido, tradicionalmente, un sector bastante rentable, capaz de acometer con éxito un modelo de banca comercial muy eficaz, de desarrollar franquicias valiosas erigidas sobre una base de clientes muy estable y, en el caso de las entidades de mayor tamaño, de expandir sus negocios de modo significativo fuera de nuestras fronteras.

* Dicho esto, no cabe duda de que la banca española adolecía de deficiencias singulares que, junto con las turbulencias en los mercados de deuda europeos, explican una parte relevante de la crisis del sector a partir de 2010. Deficiencias:

o un marcado sobredimensionamiento del sector financiero, materializado en una expansión acelerada de la inversión crediticia en un contexto de reducidos tipos de interés
o una excesiva exposición al sector inmobiliario, sometido a un auge insostenible
o una base de recursos propios insuficiente para hacer frente a los riesgos asumidos
o unas debilidades apreciables en los sistemas de gobierno corporativo, gestión y control de riesgos en un segmento relevante del sector.

* El proceso de saneamiento y recapitalización del sistema bancario español excede con mucho de las actuaciones realizadas por el sector público. El reforzamiento de los balances ha sido generalizado en el conjunto de la industria, que se ha empleado con determinación en incrementar sustancialmente las dotaciones de provisiones y en ampliar sus recursos propios.

* Estos resultados (ECB) avalan que la reforma financiera emprendida en España ha logrado corregir de modo satisfactorio las deficiencias comentadas en nuestro sistema bancario, situándolo así en una posición de partida favorable en el momento del comienzo de las actividades del MUS.

* Los datos de rentabilidad más recientes confirman la tendencia a la normalización del sector. Tras las pérdidas registradas en 2012, en un contexto de fuerte aumento de las provisiones por deterioro de activos, las entidades de depósito, que habían recuperado cifras positivas de resultados en 2013, alcanzaron en 2014 beneficios después de impuestos de casi 17.000 millones de euros. En términos de recursos propios, la rentabilidad (ROE) se situó en diciembre de 2014 en el 6,6%, incrementándose en casi un punto y medio porcentual con respecto al año anterior (5,2%).

* Con todo, los beneficios del sector, que son todavía modestos en términos históricos, se basan, en buena medida, en la menor dotación de provisiones como consecuencia de la mejora cíclica de la economía y también en los resultados de las operaciones financieras realizadas. Así, como ocurre en otros países de nuestro entorno, los márgenes del negocio de banca comercial propiamente dicho continúan en niveles reducidos en un contexto, todavía desfavorable, caracterizado por la contracción del crédito y el reducido nivel de los tipos de interés. Volveré más adelante a referirme brevemente al desafío de la rentabilidad.

* De entre los numerosos retos a los que debe hacer frente la industria en el corto plazo quisiera destacar tres: i) los ocasionados por los intensos cambios en el marco regulatorio y supervisor; ii) los derivados de la reducción de la rentabilidad del negocio; iii) y, finalmente, los desafíos asociados a la restauración de la confianza de los clientes bancarios tras los daños reputacionales evidenciados durante la crisis.



José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España