El superávit comercial alemán alcanza en mayo los 18.8 bn. EUR, por encima de los 17.2 bn. de abril.
En Francia el déficit comercial aumenta en mayo hasta 5.1 bn. desde los 4.3 bn. del mes pasado.

¿Nada nuevo? Realmente, así lo parece. Una nueva prueba de la diferente situación en términos de competitividad entre ambas economías. Y esto es innegable, aunque en el caso de los datos de mayo hay algo más.

Comencemos por los datos de Alemania conocidos hoy.
Las exportaciones han sorprendido con un descenso en cifra ajustada del 1.1 %. Pero es que las importaciones se han desplomado, también en cifra ajustada, un 3.4 % mensual. El mercado esperaba un saldo positivo menor, hasta 16.4 bn.
En cifra orginal resurgen algunos de estos argumentos, especialmente por la debilidad de fondo de las compras: las exportaciones al alza un 4.3 % anual y las compras caen un 0.4 %.

Ahora, veamos los números en Francia.
La economía francesa ha mantenido un déficit comercial recurrente desde 2004. Incluso en los peores momentos de la Crisis, asumiendo que ya los hemos sufrido.
En mayo, las compras suben un sorprendente 2 %. Pero con las exportaciones al alza un 0.27 %.
Hoy mismo hemos conocido la estimación de crecimiento de la economía francesa por su banco central durante el Q2. Un aumento del 0.2 %, tras el dato plano de los primeros tres meses.

Por último, hoy también hemos conocido las cifras de las cuentas públicas de Francia hasta mayo: un déficit de 64.3 bn. desde los 72.6 bn. del mismo periodo del año pasado. Con un fuerte aumento de los ingresos del 5.4 %, cuando los gastos caen un 1.6 %.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España