En el momento de escribir esta Nota el Mundo no ha finalizado. Y naturalmente me refiero a que el impago de Grecia hoy al FMI no ha generado nada más por el momento que un aumento de la inestabilidad de los mercados. ¿Se daba por hecho? Sí, es fácil decirlo. Con todo, como decía antes, su impacto apenas ha sido una corrección generalizada en los activos de riesgo (deuda y bolsas a la baja), ajustes de cartera que llevan a un comportamiento poco racional de los activos (la tensión en Grecia lleva a comprar el Euro) y todo ello bajo una volatilidad negociada baja desde una perspectiva histórica (de antes y después de la Crisis). En definitiva, la frustración de no entender qué está pasando. Y una creciente percepción de riesgo que expulsa a los inversores de los mercados, haciéndolos más estrechos e impredecibles. Propensos a exageraciones.

Sobre Grecia, lo cierto es que la mayor flexibilidad de los acreedores públicos ha llevado a alguna fuente oficial a decir que estaba cediendo al chantaje del Gobierno griego para impedir que haga default en el vencimiento hoy de 300 M. con el FMI. A su vez, las autoridades griegas, presas de sus advertencias iniciales, justificarían finalmente el pago de la deuda con la existencia sólo de la intención al acuerdo. Mientras, el FMI que hasta el momento ha huido de confirmar su intención de mantenerse como parte en la asistencia financiera (los argumentos políticos no le sirven) simplemente reitera que la última oferta representa un paso importante en la flexibilidad para alcanzar un acuerdo. Según diferentes medios, la oferta se apoya en un menor objetivo de superávit primario, respetar empleos públicos pero ajustes en pensiones. El Gobierno griego sigue repitiendo que esto último, especialmente, va más allá de lo que puede hacer en función de la potestad que le dio el electorado tras las elecciones de enero. Y amaga con un referéndum, nuevas elecciones. Pero, sobre todo, advierte que no tiene liquidez para pagar la deuda pendiente. ¿La tendría en un futuro sin un nuevo acuerdo de tercer rescate? En definitiva, un acuerdo político le daría liquidez a corto plazo. Pero no aseguraría su financiación a un plazo mayor. Y naturalmente, no sería seguro que fuera ratificado por un dividido parlamento griego.
En esta línea vuelve a situarse el ECB la semana próxima: ¿aplicará finalmente un mayor haircut a la deuda pública griega para dar financiación a través del ELA?.

Pero si la situación griega es "muy complicada" (Juncker dixit), la de la Fed puede serlo igualmente. El FMI le ha pedido esperar hasta 2016 para iniciar la subida de tipos con más certeza sobre la existencia de tensiones inflacionistas. Pero, ¿no sería entonces tarde? El Libro Beige ya apunta a los primeros indicios de crecimiento salarial precisamente en sectores de bajos salarios. Y un creciente número de consejeros de la Fed advierten de la necesidad de garantizar precisamente la estabilidad financiera cuando las medidas macroprudenciales pueden ser insuficientes para lograrlo. En definitiva, advierten del riesgo de mantener unas condiciones innecesariamente laxas a corto plazo al mismo tiempo que se perciben los primeros indicios de tensiones salariales. ¿Esperar en estas condiciones a 2016 para subir los tipos? ¿y tener entonces que subirlos con una intensidad excesiva? Sí, en efecto parece muy complicado. Mientras, la rentabilidad del treasury 10 años alcanza ya niveles de 2.33 %.

¿Qué nos queda? la economía. Pero, bajo el escenario actual....¿qué comportamiento esperar de buenos datos económicos? ¿es positivo un acuerdo in extremis con Grecia lejos de una solución definitiva? ¿es tan malo que la Crisis griega llegue a una situación límite?. Al final, ¿tienen respuestas para estas cuestiones? Entenderán el desasosiego de los inversores y su decisión de retirarse de unos mercados con muchas oportunidades pero también enormes riesgos.

Ayer, conjuntamente con la recomendación de esperar hasta el año próximo para empezar a subir tipos, el FMI redujo sus previsiones de crecimiento para USA este año hasta un 2.5 % frente al 2.5 % . Pero niveles de 3.0 % en 2016. Inflación del 0.7 % este año y del 1.5 % el próximo.
También advirtió a las autoridades norteamericanas de un aumento de los riesgos para la estabilidad financiera, cuando las reformas se mantienen incompletas. Pero ya saben que en 2016 habrá elecciones presidenciales en USA.



José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España