Asegura que los griegos están infravalorando la complejidad del problema de su deuda.

Deja claro que el sistema de pensiones griego debe modernizarse, algo que Syriza no admite.


Inquietante cuando dice que ellos y Grecia no están totalmente de acuerdo en lo que tiene que pasar a fin de mes, y pide que en las respuestas griegas se analicen las peticiones de los acreedores, seguramente en referencia a la contrapropuesta que ha lanzado hoy Grecia. Vamos nada de nada, y con todos los funcionarios que han dicho que no temen la salida de Grecia, Tsipras está completamente acorralado, tiene toda la pinta de que o acepta, o la troika puede tener un plan de quiebra o salida de su país.