Osborne ha dicho que Reino Unido tiene la economía avanzada más fuerte del mundo. La previsión del déficit presupuestario estará por debajo del 3% este año y que su economía está casi tan fuerte como podría estarlo de cara al resto al que se enfrentan. Considera que, una vez el pueblo ha hablado, deben aceptar el resultado. Dice que es inevitable que la economía de Reino Unido tenga que ajustarse a esta nueva situación. Es probable que siga habiendo volatilidad en los mercados financieros y que el país ha establecido robustos planes de contingencia.
 
También advierte que el resultado del referéndum tendrá un impacto en la economía y en las finanzas públicas. Considera que solamente se debería activar el artículo 50 cuando los planes estén en activo.
 
En realidad lo que está intentando hacer es calmar a los mercados y ha descartado un presupuesto de emergencia de forma inmediata y muchos apuntan a que será en otoño cuando toda la maquinaria empiece de verdad a ponerse en marcha.