Nos hemos metido en una sesión del martes en Europa en donde hay muy pocos aspectos del mercado y de la economía que no nos hayan soltado una decepción en las últimas 24 horas.
 
El mercado ya venía dañado por los comentarios del presidente de la Reserva Federal de Boston en el día de ayer en donde decía que el mercado tenía su hipótesis de trabajo mal, ya que él esperaba que la economía de Estados Unidos siguiese adelante y que se necesitarían no sólo más subidas de tipos sino de forma más rápida. Con esto, el mercado ya tuvo un atraganto serio, pero lo que nos hemos encontrado en las dos primeras horas del mercado en Europa también ha potenciado la decepción que tienen todos los operadores.
 
Para comenzar, la primera en la frente. Los pedidos industriales de Alemania han quedado mucho peores de lo esperado y encima los datos finales de los PMI de servicios del mes de marzo han quedado peor que la cifra preliminar y encima el de Francia pasa de una expansión a una contracción.
 
Como podemos imaginarnos, la mezcla de este cóctel es muy mala, porque en Estados Unidos tenemos subidas de tipos quizá más rápido de lo esperado, pero sin embargo tenemos debilidad en Europa en algunos aspectos, por lo que hay una sensación de que hay alguien que tiene el paso cambiado y estas sensaciones son muy malas porque generan incertidumbre.
 
En estos momentos todos los súper sectores de Europa están en negativo con algunos cayendo muy fuertemente no sólo más del -2% sino también rozando el -4% de caída.
 
El súper sector de automoción y recambios está cayendo -3,93% y las químicas -2,01%, las dos con mucha influencia alemana, no sólo afectados por esos malos datos de Alemania, sino también por esa cuestión de los tipos de interés en Estados Unidos, que puede afectar a las exportadoras que venden sus productos allí por el encarecimiento del crédito, aunque en cierto modo podría haber una ligera compensación si el dólar se fortaleciese, pero de momento pesan más las decepciones.
 
El súper sector de recursos básicos está cayendo -3,76% y el de petroleras -2,11%, respirándose un mal ambiente con un doble fondo: el primero de todos es que la situación macro no acaba de cuajar, tal como hemos comentado, sino también por esa pelea que ya adquiere presencia en la producción de crudo entre Irán y Arabia Saudita, lo que está haciendo que el crudo siga alejándose de los máximos alcanzados este año.
 
Las aseguradoras también están cayendo -2,07% y es que ahora a todo el mundo le ha entrado miedo al sector tras un comentario del Fondo Monetario Internacional diciendo que acaban de añadirse al club de los que podría suponer un riesgo sistémico y les recomienda crear colchones de capital. La razón de todo esto es algo que ya se vio con los programas cuantitativos en Estados Unidos y que ahora han adquirido presencia europea por el mismo programa que ha tomado forma en la zona euro de mano del Banco Central Europeo. De lo que se trata es de que al bajar tanto los tipos de interés e incluso ponerlos en negativo, la curva de tipos ha bajado fuertemente y esto ha obligado a buscar la rentabilidad necesaria de sus activos, para poder hacer frente a sus compromisos contractuales con sus clientes, en los activos de riesgo dejando a un lado la renta fija y la deuda segura del Estado. Al adquirir más activos de riesgo, el sector asegurador asume también ese riesgo, como es obvio, así que un sector que estaba hasta cierto punto ausente de las quinielas de los problemas propios que afectan al sector bancario, ahora es uno más, con todo el peligro que conlleva y la necesaria presencia de las aseguradoras en el día a día de los ciudadanos.
 
Como podemos imaginarnos, el súper sector bancario también está cayendo -2,48% por un buen montón de factores, desde el miedo a que no se lleve a cabo la concentración necesaria en el sector italiano, el mantenimiento o aumento de la presión sobre los márgenes por la política del Banco Central Europeo y encima un mayor daño en la reputación del sector tras el descubrimiento de los papeles de Panamá.
 
Además, tanto el futuro del índice alemán como el europeo han perdido los mínimos del viernes, donde tuvimos una recuperación con volumen alto que mantenía ilusión sobre un corte de las pérdidas que nos han alejado de los máximos del mes, pero todos los factores anteriores nos han cortado en seco ese movimiento.
 
En general, el momento del mercado es muy turbio y hay muchísima tensión de cara al comienzo de la temporada de resultados del primer trimestre de 2016, donde veremos el efecto que ha tenido la primera subida de tipos por parte de la Reserva Federal, las expectativas de más subidas de los mismos y cómo ven las empresas los próximos meses.