Véase análisis adjunto

Desconcertante. Y eso pese al optimismo que respiraba un artículo en prensa este fin de semana sobre la evolución de las bolsas mundiales a corto plazo. Ojo, que no me refiero al Nikkei: desde una perspectiva técnica su perfil es envidiable. Pero, ¿y el resto? Bajo volumen negociado, fundamentales bajo cuestión, incluso ya no podemos hablar de importantes entradas de dinero en fondos. De hecho, salidas netas en los europeos y en fondos de bolsa norteamericana durante la semana pasada en que alcanzaron nuevos máximos. Naturalmente, la estacionalidad tampoco ayuda. ¿Recuerdan el “sell in may”?. Un consejero de la Fed consideraba desconcertante el comportamiento de la deuda a plazo. ¿Y será como consecuencia de este desconcierto que las bolsas el buen comportamiento reciente de las bolsas? De desconcierto en desconcierto.



Miren este gráfico….¿impresionados?





Ante una situación de este tipo hay dos formas de proceder: hacer preguntas o beneficiarnos de la tendencia. Sé que me van a decir que se puede aprovechar del momentum al mismo tiempo que se hacen preguntas. Pero mi experiencia me dice que, con el tiempo, las preguntas que no tienen respuesta simplemente se obvian ante una ganancia fácil. Por otro lado, si se hacen muchas preguntas sin respuesta entramos en colapso y directamente nos quedamos fuera del mercado. Como ven, mejor dejarse llevar y confiar en que, al ser un problema generalizado, siempre encontraremos el apoyo (y no moral precisamente) de las autoridades en caso de problemas.



Dicho todo lo anterior, lo cierto es que mi trabajo pasa por hacerme preguntas. ¿Qué por qué los tipos de interés de la deuda están bajos y a la baja? Podríamos hablar de dudas sobre el ritmo de crecimiento futuro y de la presión compradora, tanto desde el exterior como de los fondos de pensiones que buscan asegurar una rentabilidad en una tendencia de tipos de interés a la baja (y negativos….veremos qué decisión toma el ECB esta misma semana). Varios consejeros de la Fed han mencionado durante este fin de semana el riesgo que se asume, al alza, al forzar unas condiciones financieras demasiado laxas. En términos más simples, al forzar una estabilidad financiera que lleva los precios de los activos a niveles cada vez más elevados. En su opinión, la de ellos que no aparentemente del conjunto de la Fed, el objetivo de la política monetaria debería ser contener las expectativas de inflación y no tanto de forzarlas al alza. Sí, es un debate abierto.



Sin duda, el escenario que vivimos en los últimos meses de volatilidad mínima y tipos de la deuda al alza fuerza a los inversores a optar por salirse del mercado y/o asumir mayores riesgos. Y no tienen por qué ser opciones contrapuestas: simplemente aumentan su posición en el mercado pero a menor ritmo que en el pasado reciente.

¿Nuestra posición? Como dije al principio, me pagan por buscar la racionalidad en un mundo dominado por la especulación. Y en estos momentos, más allá de la especulación, la euforia y el carry dominan el escenario. ¿Quién puede cambiar este escenario? La propia Fed, naturalmente. Pero antes deben actuar la lógica de los datos. Si la economía norteamericana recupera un ritmo de crecimiento por encima del 3.0 % en la segunda mitad del año podría ser francamente complicado justificar el ya injustificable tipo de interés actual de la deuda norteamericana. ¿Cómo reaccionaría entonces el S&P si el 10 años en rentabilidad sube hasta niveles de 3.25/3.5 %? Como todo ajuste, sin duda debería reflejarlo en sus precios. Y dados los máximos actuales, sólo cabe pensar que puedan corregir o como máximo consolidarse en niveles por debajo de los actuales. Veremos.



José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España