¿Cómo compaginar las tradiciones con nuestro loco mundo actual? Ustedes me responderán que cuando se crearon estas tradiciones posiblemente alguien se hizo está misma pregunta. Pero, admitiéndolo, es ciertamente doloroso perder o aunque sólo sea desatender nuestras raíces. Todo esto me preguntaba yo al formar parte de la Fiesta del Corpus en Salamanca y observar la edad media de los que me acompañaban. ¿Y dónde está la juventud? Sin duda, la mejor formada desde un punto de vista académico de nuestra historia reciente.

Tradiciones religiosas y tradiciones etnográficas; tradiciones, por qué no, también en política económica. Especialmente en política monetaria, pero también en política fiscal. Por ejemplo, la recomendación del FMI a la Fed para que espere a la existencia de indicios fundados de inflación va en contra de la tradición de valorar a la política monetaria como exitosa si es preventiva. O simplemente valorar que la elevada base monetaria forzada por el QE llevará a un aumento del agregado de dinero y esto, en mayor o menor medida con una economía dentro de una fase madura del ciclo llevará a acentuar la inflación. Inflación de activos en primer lugar e inflación de bienes y servicios más adelante. Naturalmente, ahora será diferente. Las tradiciones, incluso en el pensamiento, pueden olvidarse o simplemente matizarse si es necesario. Y ahora parece serlo. Otra cosa es que los mercados obvien los riesgos que esto conlleva. La complacencia es siempre un peligro, especialmente si los precios de los activos se ajustan demasiado a su valor o incluso lo superan.

Pero las tradiciones se cumplen en otras cuestiones de política económica. Por ejemplo, la que nos dice que en condiciones de crecimiento y con condiciones financieras favorables (o muy favorables) la clase política no aplicará reformas estructurales. O al menos en profundidad. El impasse en la Crisis del Euro es un buen ejemplo de todo esto, con una respuesta tímida ahora apoyada en una combinación de recuperaciones cíclicas, limitada estructural y una buena dosis de política monetaria expansiva. Eso sí, se nos repetirá hasta la saciedad las importantes reformas ya acometidas o se pondrán en valor presente aquellas sobre las que hay disposición de hacer. En el futuro, naturalmente. Cuando sea factible hacerlo. Esta sí es que es una tradición que se cumple a rajatabla.

O algo más que tradiciones. Leo en un periódico que hay una campaña firme a favor de eliminar el dinero físico. Creo que se refiere a las monedas. Obviamente los tesoros, que son los que las emiten, no estarán nada de acuerdo considerando su financiación gratis (vaya, ahora que lo pienso esto ya no es una anomalía). La cuestión de fondo es fácil de entender: si la mayoría de los pequeños pagos se hace con tarjeta o con aplicaciones de móvil, ¿por qué seguir emitiendo monedas?. Yo, como coleccionista, no estoy muy de acuerdo con la medida. Como economista, tengo sentimientos encontrados. Por un lado, es racional. Por otro, prefiero que sea una decisión (técnicamente factible) que venga por el uso y no tanto por la imposición. De hecho, entra dentro de otra tradición: el recurrente debate de lo que es el dinero. Desde el dinero físico, billetes y monedas, hasta depósitos, repos y simultáneas hasta cualquier otro instrumento alternativo de pago. La respuesta en algún momento pasado fue utilizar M1, M2 o M3 como referencias a medio paso que mostraban una relación estable con el crecimiento nominal de la economía. ¿Y ahora qué? Nos faltan datos para evaluar este "medio plazo". Pero, como ven, el concepto "tradicional" del dinero también se cuestiona.

El pasado, pasado es; está vez será diferente; es fundamental avanzar....¿cuántas veces han escuchado alguna de estas frases desde que se inició la Crisis casi siete años? Y naturalmente, tienen siempre un fondo de verdad. Pero, romper con el pasado también presenta enormes riesgos. Y es que, ¿quién dijo aquello que el ser humano puede tropezar con la misma piedra varias veces? ¿les parece demasiado filosófico? Les recuerdo que llevamos más de seis años hablando de filosofía, aunque casi sin darnos cuenta. Verdaderas reuniones de terapia de grupo a las que he asistido en el pasado aunque inicialmente eran sobre perspectivas de inversión. De hecho, esto también se ha convertido en una tradición. Y es que las tradiciones determinan nuestro día a día. Aunque inicialmente sean valoradas como costumbres, a corto plazo.

Las principales referencias durante la semana son:

* USA
Mañana tendremos la cifra de inventarios. El miércoles tendremos las cifras de presupuesto. El jueves varias referencias: desempleo semanal, ventas al por menor, precios de importación. El viernes conoceremos los precios industriales y la primera estimación de la confianza de consumo de Michigan

* Zona EUR
Sentix para el área. En Alemania tendremos la producción industrial y balanza comercial. Además, en Francia se publica la encuesta de sentimiento del Banco Central. El martes tendremos los costes laborales de Alemania, desglose del PIB de la zona EUR. En Francia tendremos el presupuesto. El miércoles tendremos los datos de insolvencias en Alemania. En Francia la producción industrial. En Italia el mismo dato. El jueves tendremos los datos de desempleo e inflación en Francia. También la balanza de pagos. Y el viernes conoceremos la producción industrial en la zona EUR y la inflación en España

* Japón
Hoy hemos conocido la balanza comercial y la segunda revisión del PIB. El miércoles tendremos los pedidos de maquinaria. Y el indicador de actividad económica






José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España