"Un español gana 137 M. EUR en el Euromillón".
¿Y qué se puede hacer con tanto dinero? ¿se lo imaginan? ¿dónde invertirlo? De hecho, si te descuidas tendrás que pagar por gestionarlo. Pero no me refiero a ganarle más o menos rentabilidad. Más bien para intentar limitar la potencial pérdida de capital. Tener dinero para vivir, vivir bien, cuando el resto sólo te puede traer dolores de cabeza. Y de estómago. ¿Han oído alguna vez la frase de que los ricos también lloran? Pues debe ser verdad en un mundo tan complejo como el actual.
Bueno, el único consuelo es que sea un premio de un juego "europeo" y que haya ganado un español. Al final, una noticia positiva tras el estreno de la selección española en Brasil. Y es que el que no se consuela es porque no quiere.

¿Quieren más noticias positivas?. Por ejemplo, al leer como los analistas ven el futuro del Ibex con optimismo: 11.550, 12.000 y hasta 12.500 puntos. ¿Argumentos? La bajada de los tipos de interés, el momentum y especialmente la esperanza de que el futuro sea mejor. Al fin y al cabo los mercados viven de esperanza. Perdón, de expectativas. Y ahora también de los bancos centrales. Saber que están ahí por si surge algún apuro. Esto no tiene precio. Y soñar es gratis. Muchos de los analistas anteriores no se hubieran atrevido a hablar de niveles por encima de 11.000 hace tan sólo unos meses atrás. De hecho, alguno de ellos era incluso pesimista. Pero, el dinero llama al dinero. Y el optimismo, como nos dijo el propio Draghi un año atrás, es contagioso. Dicen en el mercado que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Pero, es cierto, el mejor modelo de valoración  es el que parte de la tendencia. Ahora, como ven, es claramente positiva. ¿Y los fundamentales? Mejorarán. En algún momento.

Pero, lo que más echo en falta al releer todos los periódicos de este difícil fin de semana (cumpleaños del pequeño con 21 niños al cine y después a comer entre saltos, gritos, comida y agua que vuela; la mediana en una carrera que no parece tener fin para celebrar el final del bachillerato y la selectividad....no se lo deseo a nadie) es una referencia sobre el BOE y la Fed. El primero, advirtiendo ya seriamente de que los tipos pueden subir. El segundo, a la espera de su mensaje tras la reunión de dos días que comienza mañana pero con muchos consejeros pidiendo decisiones claras sobre el final de la política monetaria expansiva que tampoco parece no tener fin. Además, los conflictos en Iraq y en Ucrania, obviados por los mercados y ahora también por los medios económicos, pero con claras consecuencias a futuro (y negativas) para los mercados y para la economía. Al final, percibo que los periódicos no quieren dar malas noticias. Y es que lo negativo no vende. Mejor seguir encima de la ola, esperando que el futuro siga evolucionando a mejor anticipado por unos mercados que, como decían nuestros analistas, están lejos de haber alcanzado su techo. No les estañe entonces que cualquier amago de corrección sea inmediatamente neutralizado con dinero de forma que los mercados, especialmente los norteamericanos, llevan así, en subida libre desde hace ya más de dos años.

Pero la semana pasada las bolsas USA recortaron ligeramente. De hecho, hubo pocas excepciones entre las bolsas desarrolladas para no finalizar a la baja. Un caso especial fue nuestro Ibex. Será por la continua mejora de las primas de riesgo. De hecho, los datos macro fueron más bien inquietantes. Como la evolución reciente de las exportaciones o la nueva desaceleración de la inflación. Pero la economía financiera no pudo evolucionar a mejor: dinero en subastas, nuevos mínimos en rentabilidad y a la baja en las primas de riesgo. Algunos, yo mismo, hemos temido que un renovado interés por los mercados emergentes pasara factura a nuestro mercado que tanto se ha beneficiado de la diversificación de fondos desde los mercados en desarrollo tras el amago de crisis de un año atrás. Pero, al menos por el momento, esto no ha sucedido. Comentarios como la histéresis en el mercado de trabajo, desde el Banco de España, pasan desapercibidos en el movimiento de reevaluación continua del riesgo español (y europeo). Gracias a las reformas emprendidas en el pasado por el Gobierno español. Y gracias a las expectativas de nuevas medidas expansivas desde el ECB. Al final, gracias al momentum del mercado y euforia de los inversores.

¿Algo más? En un mercado de estas características, teman lo que no saben y pueden evaluar. Pero, además, teman lo que han evaluado de forma demasiado optimista. La euforia, como especulación que es, no deja de ser irracional.

Las principales referencias para la semana son:

*       USA
      Hoy tendremos el ISM de New York, la producción industrial y el indicador de vivienda. Mañana se publicarán la inflación y los datos de viviendas iniciadas y permisos de construcción. El miércoles tendremos la balanza corriente. El jueves conoceremos el desempleo semanal, el ISM de Philadelphia y el índice de indicadores

*       Zona EUR
      Hoy tendremos la inflación de mayo. El martes varias referencias: ventas de autos, costes laborales en España, ZEW en Alemania y datos de empleo en la zona EUR. El miércoles tendremos la construcción de abril del área. El jueves conoceremos la balanza corriente de Italia y la reunión del Eurogrupo. Por último, el viernes tendremos los precios de producción en Alemania, pedidos industriales en Italia y la confianza de consumo de la zona EUR

*       Japón
      El miércoles tendremos la balanza comercial. Y el jueves el indicador de actividad industrial


José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España