Antes, los datos.

Los pedidos de bienes intermedios suben un 1.4 % en abril.
En la parte alta del rango previsto por el mercado (-1.5/+1.5 %), por encima del 1.1 % del mes pasado.
Lo que llama la atención del dato es el desglose entre demanda doméstica e internacional: la primera cae un 3.8 %, frente al 5.5 % de crecimiento de la demanda de no residentes. Es más, la demanda desde la zona EUR repunta un 6.8 %.
Por último, por destino económico suben un 2.3 % los pedidos de bienes de equipo, un 4.5 % los de consumo y caen un 0.9 % los intermedios.


El Buba revisa hoy con fuerza al alza su previsión de crecimiento para el año hasta un 1.7 % (1.0 %), pero mantiene sin cambios la cifra del 1.8 % prevista para 2016. Para 2017 espera un crecimiento del 1.5 %.
Por lo que respecta a la previsión de inflación, la revisa a la baja este año hasta un 0.5 % (1.1 %) y niveles de 1.8 % (2016) y 2.2 % (2017).

¿Beneficios? La caída del EUR y la mejora cíclica europea estaría facilitando un aumento de las exportaciones.
¿Problemas? La caída de la inflación a corto plazo debido al descenso de los precios del crudo no es sostenible, cuando la mejora en el mercado de trabajo podría provocar cuellos de botella y tensiones salariales.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España