Fuerte sorpresa en la publicación del dato de PMI de Chicago que sube de 49,3 a 56,8 nada menos y cuando se esperaba 50,7. Es el mejor dato desde enero de 2015, y empieza a tener una volatilidad que lo hace poco fiable. Da unos bandazos tremendos.

Nuevos pedidos al mayor nivel desde 2014.
 
Para mayor desconcierto la partida de empleo se contrae al peor nivel desde 2009.
 
Esto del empleo, despista mucho, en principio sería malo para bonos, bueno para dólar, y según para las bolsas, porque sube posibilidades de alzas de tipos. Pero insisto en que esa partida de empleo tan mala es desconcertante.