¡Por fin en el trabajo! Créanme, en ocasiones se agradece la tranquilidad. Y la normalidad. Y no es que el fin de semana haya sido malo. Todo lo contrario: agradable, visitando con un grupo encantador de amigos (y amigos de mi Jorge) la bella Salamanca y alrededores. Maravillosos paisajes, majestuosa ciudad, buena gente y estupenda comida. Y con buena compañía....¿qué más se puede pedir?. Pero, también ha sido agotador. Así, parece ahora que el rifi-rafe griego que parece un cuento de nunca acabar (pero que en principio acaba a finales de junio) se antoja como un oasis de tranquilidad. Y esto admito que no me acaba de convencer.

Buscando ranas con varios niños en un rio muy cercano a Siega Verde (¿no lo conocen? Increíble) me di cuenta de tres cosas: 1. como se mimetizan entre nenúfares; 2. como te motivan croando para que las encuentres; 3. con que facilidad se esconden debajo del agua cuando finalmente las localizas. Algo de todo esto es aplicable a Grecia.
Por un lado, su Gobierno ha partido de una negociación con los acreedores internacionales con aparente libertad de negociación que finalmente no ha sido tal. Las famosas líneas rojas limitan casi todo el margen de reformas, mientras ellos mismos no acaban de entender que las autoridades internacionales tienen sus propias líneas rojas que pasan desde su reglas de funcionamiento (FMI/ECB) hasta la mayor o menor debilidad política de los gobiernos de países acreedores. Simplemente, es un debate desigual donde el Gobierno griego pretende imponer sus demandas al resto. Ahora leo en algún periodo que mañana habrá una "nueva propuesta" desde las autoridades griegas diferente a las anteriores con vistas al Consejo de Estado europeo de emergencia. Ya veremos.
Desde el punto de vista de los inversores, sinceramente ya es habitual considerar a las autoridades griegas como las eternas optimistas con respecto a un acuerdo. Dan por seguro que ese acuerdo se va a producir sí o sí. Cada reunión se convierte en una fecha límite que, una vez errado, vuelve a serlo de forma marginal para dejar las cosas dispuestas para otro posible acuerdo en la siguiente reunión. Mientras los acreedores (Troika, Instituciones...como quieran llamarlos) no acaban de entender porque este optimismo inasequible al desaliento es tan publicitado. Con todo, es exitoso...¿Cómo se puede entender la relativa tranquilidad de los últimos días en los mercados pese a todo?. Al final, los mercados bajo miedo/optimismo son racionales. Y la racionalidad ahora se impone para limitar las pérdidas. ¿El riesgo? Que esta relativa calma no esté bien fundamentada.
Y ahí tienen a los acreedores internacionales advirtiendo que todo puede fallar. Advirtiendo que todo puede ir mal (que todo está yendo mal) y considerando que se están preparando ya ante esta situación. Los potenciales accidentes dejan de serlo cuando se les asigna una probabilidad cada vez más significativa (al final, dejan de ser algo imprevisto). Y simplemente consideran que la gran perdedora será al final la propia Grecia. ¿Qué hace el Gobierno griego en ese caso? No dice nada. Al final, vuelve a reiterar que esto no va a ocurrir. Y a volver a empezar.

Romper con la austeridad, desde dentro. Esta ha sido la repuesta del líder socialista portugués cuando un periodista le preguntado sobre las afinidades de su partido con Syriza. Sin duda, es tranquilizador que se busque un potencial acuerdo de flexibilidad fiscal pero sin cuestionar los fundamentos en los que descansa el Euro. Al final, la Unión Monetaria de hecho pero que obliga a una Unión fiscal y política de derecho. Algo muy sencillo de entender. Pero, aparentemente, enormemente complejo de poner en práctica. Es más, de la misma forma que muchos inversores financieros están bajo un fuerte hastío sobre el Problema griego también lo percibo en la calle. Esto reafirma uno de mis temores desde que se retomará la Crisis tras las elecciones generales en Grecia en enero: las decisiones que se adopten sobre el Tema para bien y para mal se van a convertir en claves para el futuro del Euro. Y admito que hoy por hoy es francamente complicado anticipar estas claves. Para muchos, la hipotética salida de Grecia del Euro (algo que no contemplamos) será el detonante de una mayor convergencia en la zona bajo criterios más estrictos de pérdida de soberanía nacional a los actuales. Para otros supondría un nuevo ejemplo de los problemas de base del Euro (no es una zona monetaria óptima) que lo amenazan a futuro. Para el resto, simplemente, no saben y no contestan. Y estos últimos son ahora mayoría.

Por cierto, uno de los niños con los que buscaba ranas decidió en algún momento olvidarse del tema para coger algunos pececillos. Y tuvo éxito. Aparentemente, lo más difícil fue finalmente lo más sencillo. Quizás ahora ocurra igual con Grecia. Ya veremos.

Las principales referencias para la semana son:

* USA
Comenzamos hoy mismo con la publicación de las ventas de viviendas de segunda mano. El martes tendremos los pedidos de bienes duraderos y las ventas de nuevas viviendas. El miércoles se publican el PIB. El jueves tendremos las peticiones de subsidio de desempleo, ingresos/gastos personales y la encuesta de consumo de Michigan

* Zona EURO
Hoy tendremos la confianza de consumo de la zona. Mañana conoceremos los PMI de junio, la confianza industrial francesa y en Italia las ventas al por menor/pedidos industriales. El miércoles tendremos el desglose del PIB francés, IFO alemán y datos de desempleo también en Francia. El jueves conoceremos la confianza de consumo alemana y precios de producción en España. Por último, tendremos el viernes los precios de importación alemanes, la confianza de consumo en Francia e Italia y los datos de liquidez/crédito para la zona.

* Japón
El viernes tendremos los datos de precios, gastos de las familias y desempleo

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España