Ventas minoristas del mes de marzo en Estados Unidos nos dejan una variación negativa de -0,3%, bastante peor de lo esperado que era un incremento de 0,1% y que mantiene la cifra negativa del mes anterior de -0,1%.
 
Si quitamos los automóviles, tenemos una mejora del 0,2%, peor de lo esperado que era una subida de 0,4% pero que compensa la bajada de -0,1% del mes anterior.
 
La cifra es una mala noticia porque necesitamos que el consumidor se mantenga lo más alto posible para poder mantener la economía interior.  Ya vimos que los precios del crudo estaban aportando ya a la inflación, pero el mal comportamiento de las ventas minoristas hace pensar que falta un punto de inflación que viene de la demanda, algo que puede ser dañino para la economía si la gasolina empieza a aumentar de precio.
 
Aún así, nos encontramos el fuego cruzado, porque es un dato que es malo para la economía, pero que va en contra de la Reserva Federal, por lo que el mercado puede encontrar un cierto punto de apoyo porque es negativo para los tipos de interés y negativo para el dólar.
 
Por lo tanto, es ligeramente positivo para el mercado, ligeramente positivo para los bonos y negativo para el dólar… pero nadie quiere ver datos de este tipo con el miedo a rebajas crecimiento, claro.