Sigue creciendo pero sin la acelerar lo esperado, lo que hace que más miradas se pongan en Trump.
 

- Producto interior bruto preliminar del último trimestre de 2016 en Estados Unidos nos deja un crecimiento del 1,9%, lo mismo que la anterior, y bastante lejos del 2,1% esperado.

El deflactor se reduce un poco desde el 2,1% al 2%, por debajo del 2,1% esperado.

El gasto del consumidor mejora al 3% desde el 2,5% anterior y por encima de lo esperado. Los pedidos de bienes duraderos pasan de un incremento del 10,9% a uno del 11,5%.

La inversión empresarial baja sensiblemente desde un crecimiento del 2,4% a uno de sólo un incremento del 1,3%. El equipamiento también desciende desde un crecimiento del 3,1% a uno del 1,9%. También hay bajada en la propiedad intelectual que reduce su crecimiento del 6,4% a uno del 4,5%.

Las exportaciones reducen las cifras negativas pasando de -4,3% a -4%, pero suben las importaciones del 8,3% al 8,5%.

El cambio de los inventarios se reduce un poco, pasando de un incremento de 48.700 millones de dólares a uno de 46.200, lo que añade 0,94 puntos porcentuales al cambio del PIB.

En general, no hay revisión del producto interior bruto y se queda en ese 1,9%, por lo que nos quedamos sin una aceleración esperada por el mercado. Sigue creciendo la economía de Estados Unidos pero no tanto como se esperaba, por lo que seguimos esperando a lo que tenga que poner Donald Trump encima de la mesa para acelerar el crecimiento. Debería ser en cierto sentido negativo para el dólar porque nos quedamos sin esa aceleración del crecimiento, por lo tanto no es una mala noticia para los bonos y sí puede generar algo de intranquilidad en los mercados de riesgo porque seguimos a la espera de que Donald Trump realice su programa de rebajas fiscales.