- Producto interior bruto de Estados Unidos del primer trimestre en su lectura preliminar nos deja una cifra de crecimiento de 0,8%, ligeramente por debajo de lo esperado que era una cifra de 0,9% pero que es superior a la lectura anterior del 0,5%.
 
El gasto del consumidor se mantiene en un crecimiento del 1,9%, los pedidos de bienes duraderos reducen las cifras negativas pasando a -1,2% desde -1,6%. La inversión empresarial empeora, y esto puede lastrar mucho la reacción del mercado, pues pasa a -6,2% desde el -5,9% anterior. El equipamiento también empeora a -9% desde -8,6% y la sorpresa viene por la propiedad intelectual y el software que de un crecimiento de 1,7% pasa a un descenso de -0,1%.
 
La inversión en casas aumenta 17,1%, superando el 14,8% anterior, la inversión empresarial en estructuras sigue en terreno negativo pasando a -8,9% desde -10,7% anterior.
 
Las exportaciones reducen sus cifras negativas pasando de -2,6% al -2%, y las importaciones van a peor pasando de un crecimiento del +0,2% a una caída de -0,2%.
 
El cambio en los inventarios pasa a tener un incremento de 69.600 millones de dólares desde los 60.900 anteriores y reducen el cambio en el producto interior bruto en 0,2 puntos porcentuales.
 
Tenemos más crecimiento que la lectura anterior pero se queda fuera de lo esperado. No es positivo ver la baja inversión empresarial y eso no habla bien del medio plazo. El gasto del consumidor es el que parece que está manteniendo el tipo y es la base principal del optimismo.
 
Por lo tanto, tenemos un dato mixto en cifras pero que es preocupante por el mal comportamiento de las empresas y las inversiones que no arrojan demasiada luz para el medio plazo, así que es un dato que no es demasiado positivo para ver subidas de tipos en junio o julio, porque se basan exclusivamente en una mejora del gasto del consumidor, pero las empresas, que son las que pavimentan una mejora en el medio plazo, no están aportando. El dato va a necesitar tiempo para ser digerido y eso lo deja con un sabor a neutralidad tanto para el mercado como para la deuda como para el dólar, aunque este último debería estar apoyado por seguir viendo crecimiento.