Peticiones de desempleo semanales de Estados Unidos de la semana que termina el 11 de junio suben a 277.000, peor de lo esperado que era una subida a 270.000 desde las 264.000 de la semana pasada.
 
La media de cuatro semanas baja a 269.250 desde los 269.500 de la semana pasada.
 
El total de perceptores sube a 2,157 millones de personas, peor de lo esperado que era un aumento a 2,12 millones, desde los 2,122 de la semana pasada.
 
Dato peliagudo el que acabamos de conocer, porque todo lo que se vaya acercando la zona de los 300.000 le va a poner nervioso a todo el mundo, ya que, recordemos, el dato de creación de empleo del mes de mayo fue decepcionante. Recordemos que la Reserva Federal ayer dijo que estaban muy pendiente de los acontecimientos y que consideraban que todavía había momento en el mercado laboral, aunque se había perdido un poco. Teniendo en cuenta que han rebajado las perspectivas de crecimiento, lo último que necesitamos es ver que el desempleo semanal empieza a subir.
 
Por lo tanto, es un mal dato para la economía, mal dato para las subidas de tipos de interés, pero que aumenta la sensación de que el mercado laboral está un poco más débil, así que es algo negativo para el mercado, positivo para los bonos y negativo para el dólar.