- ISM de no manufacturas tiene su PMI de febrero en 53,4, ligeramente mejor de lo esperado que era 53,2 y bajando muy ligeramente desde el 53, 5 de enero. Es el más bajo desde febrero de 2014.
 
El índice de actividad sube a 57,8 desde el 53, 9 de enero y mucho mejor de lo esperado que era subir hasta 54.
 
El índice de precios pagados baja a 45,5 desde el 46,4 del mes pasado. Es la cifra más baja desde julio de 2009 nada menos.
 
Todo lo anterior parece más o menos buenas noticias, pero el verdadero problema está en el índice de empleo porque baja hasta 49,7 desde el 52 anterior, en contracción, así que es un susto bastante importante para el mercado porque los servicios son más de las dos terceras partes de la economía de Estados Unidos.
 
El índice de nuevos pedidos baja a 55,5 desde el 56,5 anterior. Es el más bajo desde marzo de 2014.
 
Todos los datos del ISM van a necesitar digestión para encontrar el punto exacto de lo que puede pensar la Reserva Federal de todo ello. La cifra general se mantiene en expansión, pero el índice de empleo se mete en contracción, por lo que los dos se compensan. En cierto sentido, hemos tenido datos hasta ahora de empleo más o menos buenos con ese ADP  que supera los 210.000, pero este índice de empleo en contracción lo compensa hasta cierto modo, porque podemos encontrarlos en una neutralidad con un ligero toque positivo.
 
En resumidas cuentas, tenemos un dato que es negativo para la economía por ese indicador de empleo que aumenta la precaución sobre el dato general que conoceremos mañana, pero mezclándolo todo es ligeramente positivo para el mercado porque será un posible toque de atención a la Reserva Federal, ligeramente positivo para los bonos y negativo para el dólar. Con todo, es un dato sorprendente y el mercado puede tardar en digerirlo.